15 de mayo 2002 - 00:00

Suben las retenciones para exportar gasoil y gas licuado

El gobierno subió ayer de 5% a 20% las retenciones a las exportaciones de gasoil, gas licuado de petróleo y otros hidrocarburos, con la intención de que la medida derive en un aumento de la oferta en el mercado interno y una rebaja de precios.

La decisión tomó de sorpresa a las empresas petroleras que estaban esperando un decreto impulsado por el secretario de Energía, Alieto Guadagni, según el cual la exportación de petróleo y derivados no puede superar 35% de la producción de cada empresa. No queda claro ahora si esta iniciativa finalmente se concretará.

En apariencia, el gobierno resultó presionado por el sector agropecuario, pero desde el Ministerio de Economía se vio como más efectiva la suba de las retenciones para solucionar dos problemas:

• el desabastecimiento de gasoil,

• el alto precio del gas licuado que usan las familias de escasos recursos que no tienen gas natural.

El decreto, que lleva el número 809, causó malestar en las petroleras, cuyos voceros afirmaron que «no hay ya ninguna norma estable, se están afectando las reglas de juego que se aplican desde la década del '90, pero también cambian constantemente las decisiones del actual gobierno, con lo cual no puede pensarse más allá del cortísimo plazo».

Esta afirmación se refiere a que cuando se impuso una retención de 20% para el petróleo y de 5% para los derivados el 1 de marzo pasado, las petroleras integradas, con petróleo y refinería propios -Repsol YPF y PeCom Energía- concluyeron que resultaba más negocio
exportar combustibles que crudo, y empezaron a estudiar nuevas oportunidades de mercado.

Se sabe que PeCom cerró contratos con empresas de Uruguay y de Paraguay y que su controlada Refinor llegó a un acuerdo de suministro con Bolivia. Ahora, las empresas integradas tienen que evaluar si les conviene vender petróleo o refinarlo en sus destilerías para exportar.

Con todo, el precio internacional del crudo cerró ayer a más de 29 dólares, y si esta tendencia se afirma, la exportación resultará cada vez más atractiva.
Esto es así porque las empresas tienen un límite para trasladar el valor internacional a los productos en el mercado interno, y ese límite está dado por la fuerte retracción de la demanda, más que por razones políticas o sociales.

La expectativa empresaria es que haya excedentes de gasoil cuando termine la cosecha en junio. Pero, en apariencia, en el gobierno temen que, por bajas temperaturas y maayor consumo en hogares, haya que cortar el gas a las centrales térmicas en el invierno, lo que obligaría a esas empresas a usar gasoil.

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