Se levantó el nuevo valle del día, un Merval con mínimos en los «746» puntos, se pudo remontar trabajosamente hasta los «755» de punto máximo: cerrando en los «754» y muy cerca del techo.
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Esto no agregó nada, ni anticipó cambio de fondo, porque los instrumentos de medición se chocaron entre sí: por una parte, con el margen de repunte de 0,81% sobre el cierre del viernes. Pero, conseguido con otra depresión del total de órdenes acumuladas para las acciones. Quienes, del global de $ 28 millones, se vieron compartiendo casi $ 12 millones con los CEDEAR y quedando así solamente con unos $ 16 millones para los papeles accionarios. De la conjunción, surge una conclusión poco ortodoxa de ir en distintas direcciones, el medidor de precios y el de los negocios. La condición final solamente aplicó el rótulo de inestable: con neblinas.
El repaso por las diferencias vio un buen desempeño de la acción de Solvay Indupa -con 3% de avance- aunque la mayoría de las plazas no llegó a marcar ni 1% de desequilibrio. Un sólo papel, con aumento de 1%, sirvió a los fines de convertir al día -levemente negativo- en favorable: fue el título clave de PC, aunque sólo trabajando con 800.000 papeles. Galicia apenas colaboró, pero no se contrapuso, y entre ambos confeccionaron el nivel de 0,81% del Merval. La caída vertical de los negocios, que parece ahondarse, es el dato más relevante -para preocupar- porque con semejante base mínima de actividad, nada puede sostenerse como movimiento serio. Hay que aguardar, a que levante la niebla.
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