28 de mayo 2003 - 00:00

Subirá 14% la luz en invierno

El gobierno de Néstor Kirchner se verá obligado a aumentar el precio mayorista de la electricidad en los próximos días para asegurarse que no haya problemas de abastecimiento en el invierno. Se analiza seriamente una suba de 40% para el nivel mayorista, que tendrá un impacto promedio de 14% en tarifas.

La decisión sería inevitable porque Cammesa, la empresa mixta que controla la Secretaría de Energía, se quedó a mediados de mayo sin recursos en el llamado fondo estabilizador de las tarifas. De ese fondo debe salir teóricamente el dinero para pagar a las generadoras parte del precio de invierno.

Esto es así porque durante el período invernal, en los días más fríos, el suministro de gas no alcanza para todos. Se privilegia entonces al usuario residencial y la industria que tiene contrato ininterrumpible, y se corta a las centrales térmicas que generan electricidad y a la industria con servicio interrumpible.

Generar luz con combustible líquido cuesta hoy 200% más que hacerlo con gas, porque el precio de este último producto se mantuvo prácticamente congelado desde la devaluación, mientras el precio del gasoil tomó casi todo el impacto de la suba en el tipo de cambio.


•Costos variables

De este modo, sólo para cubrir los costos variables de las generadoras en el invierno, Cammesa debe pagar más cara la energía. Anteriormente, siempre se combinaba un aumento estacional del precio mayorista a partir del 1 de mayo con recursos del fondo de estabilización, para pagar a las generadoras los mayores costos.

Pero a mediados de mayo, Cammesa se quedó con el fondo estabilizador en 0, y el hasta ahora secretario de Energía, Enrique Devoto, negoció con el ministro de Economía, Roberto Lavagna, y con el ex secretario de Hacienda Jorge Sarghini un crédito del Tesoro nacional por 150 millones de pesos. Sin embargo, Eduardo Duhalde no firmó el decreto, y hoy su aprobación es una de las urgencias del ministro Julio De Vido, para poder pagar a las generadoras en junio.


El problema es que si no cubren los costos variables con el precio que perciben, las generadoras no comprarían combustible. De hecho, ya hoy el stock de combustible líquido es significativamente inferior al de otros inviernos.

A su vez, como en el invierno la demanda crece, la energía proveniente de las centrales hidroeléctricas resulta insuficiente, sobre todo en las horas pico del consumo. Si en ese momento, las centrales térmicas no están listas para entrar en funcionamiento, puede faltar energía.

Pero una vez conseguido el crédito, el gobierno no tiene otra salida que instrumentar un aumento en el precio de la energía para pagar el préstamo, y a su vez ir recomponiendo el fondo estabilizador, porque los mayores ingresos recién se notarán a partir de julio y agosto.

Los representantes del negocio de la generación culpan de la situación actual a Eduardo Duhalde y Roberto Lavagna, que en noviembre y febrero no autorizaron ajustes en el precio mayorista, lo que llevó a usar el dinero del fondo. De 180 millones de pesos que tenía el fondo estabilizador en agosto pasado, ahora no queda nada, y Cammesa podría entrar en default en los primeros días de junio, si no se aprobara el crédito.


El aumento en el precio mayorista se estima en 40% y tiene efecto en todo el país. En términos promedio, esto implica un aumento de 14% en la tarifa al público. Pero el gobierno junto con el Ente Nacional Regulador Eléctrico podría aplicar un mecanismo que implique mayor impacto sobre la industria e inferior para los hogares de menores recursos.


•Sector desregulado

Este ajuste es para el sector de generación de electricidad que está desregulado, y no tiene contratos de concesión. Son empresas que compraron centrales que eran del Estado como Central Puerto y Costanera, y después las modernizaron, y otras que directamente instalaron sus propias usinas en los '90.

Por un carril distinto corren los requerimientos de ajustes de las compañías de distribución y transmisión de electricidad, que aplican tarifas reguladas por el Estado y tienen la concesión del servicio. En estos casos, todavía no está claro si el gobierno apelará al proyecto de ley que venía estudiando Lavagna para devolver al Ejecutivo la potestad de fijar tarifas y a partir de esa norma, si fuera aprobada, aplicar aumentos de emergencia. O si como viene diciendo De Vido, habrá primero una revisión de los contratos. También la semana próxima se hará la audiencia pública para debatir el precio del gas en boca de pozo que perciben las petroleras.
En este caso, se parte del criterio de aplicar un incremento mayor para los usuarios industriales porque ya trasladaron a precios todo el efecto de la devaluación.

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