6 de septiembre 2004 - 00:00

Subirían hasta 40% las asignaciones familiares

La ansiedad por gastar el excedente del superávit fiscal está alentando a incrementar subsidios familiares para los trabajadores registrados. El ministro de Trabajo, Carlos Tomada, incentivó al cegetista José Luis Lingieri para que presionara a sus pares en no demandar un salario mínimo mayor a los $ 450, con la promesa de subir las asignaciones. De modo que elevarían el salario máximo para acceder a los subsidios de $ 1.750 a $ 2.500, así como los montos de las asignaciones en torno a 40%. Por su parte, los industriales dieron su visto bueno porque el dinero lo pone la ANSeS, o sea, el Estado. De modo que los fondos para financiar este nuevo gasto provendrán del superávit de la agencia recaudadora. Estaba todo planeado para implementarlo a partir de octubre, pero es probable que la iniciativa -y el compromiso con la CGT-se postergue.

Subirían hasta 40% las asignaciones familiares
El ministro de Trabajo, Carlos Tomada, pactó con el sindicalista José Luis Lingieri, uno de los integrantes del triunvirato de la central obrera, el aumento de las asignaciones familiares a partir de octubre de este año, aunque es probable que la decisión pueda demorarse un tiempo más.

Lo hizo para compensar la brecha del aumento del salario mínimo entre las ambiciones de la CGT y la oferta empresarial.

Por un lado, la cartera laboral planea subir el tope salarial para poder cobrar estos subsidios más de 40 por ciento, de los actuales $ 1.760 a $ 2.500.

Pero además se decidió aumentar entre 30% y 50% los montos de las asignaciones familiares, según el beneficio.

De esta forma, Tomada cumpliría con la promesa hecha a Lingieri de ampliar la cobertura de los subsidios familiares, con la consiguiente mejora en el salario de los trabajadores.

Desde el punto de vista empresarial, la iniciativa fue bien acogida porque la plata la pondrá el Estado, vía el superávit de la ANSeS.

• Por decreto

La medida, que se plasmará vía decreto de necesidad y urgencia para cambiar las bandas para acceder a los subsidios, sólo precisa una resolución para establecer los nuevos montos de las prestaciones.

Pero curiosamente, ayer, el vocero oficial del ministro
Tomada, Diego Mandelman, aseguró que la cartera laboral «no está estudiando implementar la suba ni la extensión de las asignaciones familiares». «Si bien permanentemente se realizan estudios sobre políticas salariales, previsionales, de capacitación y reinserción de beneficiarios al trabajo formal, en la actualidad no está en estudio implementar modificaciones en la política de asignaciones familiares», explicó el funcionario de Trabajo.

De esta manera, desmintió las declaraciones publicadas por un matutino respecto de que
Tomada habría adelantado que planea «subir y extender las asignaciones familiares».

Mandelman indicó que «no es cierto que se esté analizando» modificar el régimen de asignaciones familiares a fin de hacer que los pagos por este concepto sean más altos y que lleguen a más trabajadores
, tal como se informa en el matutino.

Sin embargo, cabe recordar que ya no es la primera vez que desde la cartera laboral se comunican medidas en estudio que raudamente, por orden directa de la Casa Rosada, son desmentidas y que luego se concretan. De modo que la baja credibilidad del ministro
Tomada genera ahora también expectativas sobre mejoras en las asignaciones familiares.

Según trascendió ayer, el Ministerio de Trabajo estudia la posibilidad de subir el monto de las asignaciones familiares, que actualmente se ubican entre 20 y 40 pesos, y aumentar la cantidad de trabajadores que perciben estos beneficios. Así lo reveló el ministro
Tomada, quien indicó que el proyecto prevé elevar o directamente eliminar los topes salariales que restringen el cobro de las asignaciones.

• Definición

Tomada indicó que «la intención es salir del régimen vigente», y reveló que el nivel del aumento lo definirá directamente el gobierno sin tener en cuenta las disposiciones del Consejo del Empleo, la Productividad y el Salario Mínimo. La medida no insumiría mayores gastos para el empresariado ya que los fondos serían aportados por el Estado, y dependerán de la evolución de la recaudación.

Actualmente, la asignación familiar por hijo es de 40 pesos para quienes ganan entre 100 y 725 pesos; de 30 pesos para quienes perciben entre 725 y 1.225 pesos y de 20 pesos para los que ganan más de 1.225 y menos de 1.725. Para el ministro Tomada, se estudia «si es conveniente» mantener estas escalas para el cobro de las asignaciones.

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