El Instituto para el Desarrollo Social Argentino (IDESA) advirtió ayer que las compensaciones y subsidios públicos constituyen terrenos mucho más fértiles para la corrupción. «Mientras más complejos, discrecionales y difusos son los mecanismos para administrar los fondos públicos, más altas son las probabilidades de que se filtren actos de corrupción», advirtió la entidad que preside Osvaldo Giordano.
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En su informe semanal, IDESA indicó que durante abril se emitieron doce resoluciones disponiendo subsidios para empresas privadas del sector agropecuario, industria láctea, granos y oleaginosas, porcina y avícola. A través de ellas se entregaron 2.377 subsidios con un promedio de $ 9.355, que varían entre los $ 404 y $ 719.600.
«La distribución de subsidios en estas condiciones lleva implícito que los funcionarios públicos tienen el poder para decidir cómo y a quién se distribuyen los fondos del Estado entre miles de empresas distribuidas en todo el país», indicó la entidad, y agregó que con esta regla, «los incentivos para que se produzcan actos de corrupción son enormes».
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