El Senado mantenía anoche trabado el acuerdo para aprobar el pliego de Alfonso Prat-Gay como presidente del Banco Central. Eduardo Duhalde, a pesar de comunicarse telefónicamente con los legisladores varias veces, no logró consenso. La oposición más fuerte la impuso el menemismo, que considera que si Carlos Menem vuelve a asumir la presidencia de la Nación, querrá reincorporar a Pedro Pou en el Central. Tampoco los senadores aceptaron aprobar el pliego, dándole a Prat-Gay el cargo sólo por dos años -los que restan para completar el mandato de Pou- en lugar de seis. Duhalde nombrará al titular del banco por decreto.
Hasta anoche no había consenso en el Senado para aprobar el pliego -todavía no enviado por Eduardo Duhalde- de Alfonso Prat-Gay como presidente del Banco Central. Ayer por la tarde, incluso, algunos senadores le sugirieron al Presidente firmar el nombramiento de Prat-Gay y ponerlo en funciones en comisión, dejando para más adelante la definición del acuerdo. Por la noche, se reunieron con Duhalde Jorge Busti y Ramón Puerta, quienes le prometieron al Presidente la aprobación del acuerdo, pero sólo por dos años -hasta completar el mandato inconcluso de Pedro Pou-y no por un mandato completo de seis años. De todas formas, esta promesa deberá contrastarse con la reticencia de los senadores menemistas, radicales e incluso algunos peronistas, que se niegan a tratar el tema ahora, sin tomar en cuenta que la Comisión de Acuerdos está dominada por los seguidores de Carlos Menem.
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Aunque el trámite de aprobación avance y si Duhalde consigue consenso, Prat-Gay tendría estabilidad en el cargo sólo por dos años. Eso quedó en claro ayer, tanto en el Senado como en la reunión de Busti y Puerta con Duhalde. Además, aunque el proceso legal pudiera acortarse y debatirse en la última sesión del año, los senadores creyeron ayer que con la votación pendiente del presupuesto 2003 no es conveniente siquiera que el pliego de acuerdo ingrese en estos días al Senado. No obstante eso, el Ejecutivo envió anoche el pliego a la Cámara alta en espera de una negociación que destrabe la aprobación.
A pesar de las llamadas telefónicas de Duhalde a los senadores, ayer no había ánimo en el Senado para aprobar el pliego de Prat-Gay. La oposición más fuerte, en realidad, provino del menemismo. Eduardo Menem y Carlos Verna fueron quienes se opusieron con más fuerza a la idea. La situación para ellos es clara: si Carlos Menem accede a la Presidencia, con seguridad querrá volver a nombrar a Pedro Pou en la jefatura del Central. El ex presidente nunca terminó de digerir la salida de Pou durante el gobierno de Fernando de la Rúa, un acto que nunca le perdonará ni al radical ni a Domingo Cavallo.
Por lo tanto, el acuerdo al nominado presidente del Central parecía ayer trabado, ya sea garantizándole estabilidad por seis años o por los dos que restan para completar el mandato de Pou. Más aún cuando se sabe que la Comisión de Acuerdos del Senado está ampliamente dominada por el menemismo, empezando por su presidente, Jorge Busti, que ya organizó una cena entre Carlos Menem y empresarios entrerrianos para el próximo fin de semana en medio de la campaña presidencial.
Busti ya había aclarado por la tarde que se deberá esperar hasta la sesión de la semana próxima para darle estado parlamentario al pliego, con lo cual, en el mejor de los casos, recién sería aprobado en la última sesión del año, es decir, el viernes 27 o el lunes 30, junto con el Presupuesto 2003.
Fue en ese momento que Busti le recordó al gobierno que «puede, por decreto, poner a Prat-Gay en funciones de comisión», tal como sucedió con Aldo Pignanelli.
• Argumentos
Pero el problema más grande que marcaban ayer los senadores no es el momento de tratamiento del pliego, sino la posibilidad de que se trate y sea rechazado. Es que, fuera de las internas políticas, existen otros argumentos que no gustaron a los legisladores. «Empezó metiendo la pata, cometió el exabrupto de decir en público que habría que esperar que el Congreso no trabe el nombramiento. Esas declaraciones no fueron bien recibidas», decían ayer en el bloque PJ.
Muchos senadores, además, no lo conocen y sólo recuerdan el rechazo que ya sufrió su pliego un año atrás, cuando fue propuesto por el entonces ministro, Domingo Cavallo, para ocupar la vicepresidencia del Central.
Ese pliego -que fuera presentado en mayo de 2001 y retirado en agosto del mismo año- fue rechazado debido a que hacía menos de un año que Prat-Gay se había alejado de JP Morgan y por lo tanto no cumplía con las exigencias de la Ley de Etica Pública.