Caracas (Reuters, AFP) -La estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) anunció ayer la suspensión de relaciones comerciales y el suministro de crudos y productos a Exxon Mobil frente a las «acciones de hostigamiento jurídico-económico» del gigante petrolero estadounidense.
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«PDVSA ha paralizado las ventas de crudos a Exxon Mobil», como un acto de «reciprocidad», indica un comunicado de la petrolera venezolana.
Las medidas cautelares solicitadas por Exxon Mobil en tribunales británicos y holandeses para congelar hasta u$s 12.000 millones en activos de PDVSA «no se corresponden con la solidez económica y financiera de PDVSA, empresa que mantiene activos por más de 109 mil millones de dólares».
Esa demanda, a la cual Exxon Mobil acudió en paralelo con un arbitraje en marcha en una instancia del Banco Mundial, no corresponde «ni con el historial de pagos de la empresa estatal venezolana, y mucho menos con el valor de los activos de la empresa Exxon Mobil en Venezuela», indica el documento.
El presidente Hugo Chávez había amenazado el domingo con «no enviar ni una gota de petróleo hacia el imperio de Estados Unidos», en reacción a un eventual congelamiento de activos de la petrolera estatal PDVSA, como consecuencia de una demanda del grupo estadounidense Exxon Mobil.
Antes, y pese a reconocer el alto riesgo de frenar el suministro de crudo a su principal cliente, en un nuevo capítulo del conflicto el ministro de Energía venezolano aseguró que el país está preparado para interrumpir las exportaciones energéticas al mercado estadounidense.
«Estamos listos», dijo Rafael Ramírez, quien también es presidente de PDVSA, y aseguró que la medida perjudicará más a su archienemigo que a Venezuela, cuarto principal abastecedor de crudo y derivados a la mayor economía del mundo.
«Factible siempre es, ahora tiene un costo», dijo ayer Bernard Mommer, viceministro de Hidrocarburos, en una entrevista con el canal estatal VTV, en la que alertó sobre los « desajustes económicos» que implicaría para el país.
Dependencia
«Venezuela es mucho más dependiente (...) En torno a 60-70 por ciento de las exportaciones petroleras de Venezuela van a Estados Unidos, y Venezuela no puede encontrar fácilmente destinos alternativos para refinar su peculiar tipo de crudo pesado», dijo Alberto Ramos, analista de Goldman Sachs.
El gobierno del presidente George W. Bush dijo tras conocerse el contraataque legal de Exxon Mobil que la acción de la petrolera responde exclusivamente a sus intereses corporativos y minimizó la amenaza de Chávez, asegurando que ya la habían oído antes.
El militar retirado, un duro crítico del modelo capitalista estadounidense, ha advertido en repetidas ocasiones con poner fin a los envíos petroleros «al imperio estadounidense», al que acusa de querer invadir Venezuela por sus riquezas naturales y de planear su asesinato.
Un funcionario estadounidense aseveró el martes que podrían recurrir a otros grandes productores petroleros para compensar una eventual interrupción del suministro venezolano, que supone 11 por ciento de las importaciones del país norteamericano.
La interrupción del suministro golpearía fuertemente las finanzas de Venezuela, cuyo principal producto de exportación es el crudo, y a PDVSA, cuyos ingresos financian los programas sociales que ayudan a Chávez a mantener elevados niveles de popularidad en el país.
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