18 de marzo 2008 - 00:00

También el campo corta rutas y hace piquetes

Se multiplicaron ayer las asambleas y cortes de ruta en varios puntos del país. Con la llamativa presencia de pequeños productores, en todos ellos hubo un común denominador: críticas a Martín Lousteau y su medida de subir retenciones. El paro termina mañana, pero ya hay reclamos a dirigentes de que se debería extender. Aumentará la ira del sector con las declaraciones del ministro de Economía a la cúpula de la UIA. «La suba de retenciones es lo que permite mantener al dólar alto», les dijo.

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Uno de los tantos cortes que hubo ayer en distintos puntos del país. La protesta del campo va creciendo día a día.
En su quinto día de duración, el paro del campo volvió ayer a demostrar gran contundencia, con decenas de manifestaciones en varios puntos del país. Las medidas -que durarán al menos hasta mañana- son impulsadas con fuerza desde las bases y se dan en un clima de aumento de hostilidad entre las partes, especialmente luego de que desde el gobierno insistieran en que no habrá marcha atrás con la suba de retenciones, justamente aquello que exige el agro para levantar la protesta y sentarse a negociar.

Al igual que el viernes, ayer se observaron movilizaciones masivas en localidades y rutas de las provincias de mayor producción agropecuaria: Santiago del Estero, Tucumán, Chaco, Entre Ríos, Formosa, La Pampa, Córdoba, Santa Fe y Buenos Aires.

  • Posibilidad

  • La queja se sigue traduciendo en asambleas, actos y piquetes -seguirán hoy y mañana-, que ya se sienten a pocos kilómetros de la Capital Federal: el escenario alienta a los más rebeldes a pensar en una convocatoria hacia la Plaza de Mayo, para llevar el conflicto hasta las puertas de la Casa Rosada y el Ministerio de Economía.

    El paro sigue afectando fuerte al Mercado de Hacienda de Liniers -ayer sólo ingresaron 223 vacunos, contra un histórico de 1.500 para ese día. Hoy sufrirá un bloqueo por parte del Sindicato de Trabajadores de la Carne-, en tanto que la Bolsa de Cereales continúa operando mínimamente, golpeada por el nuevo esquema de retenciones móviles. Mientras tanto, se siguen sumando adhesiones desde distintos sectores, tales como las Bolsas de Cereales y Comercio o la Federación de Distribuidores de Insumos Agropecuarios. En diferentes localidades del interior también se observa solidaridad de comerciantes.

    Mañana volverán a reunirse los titulares de la Sociedad Rural, CRA, Federación Agraria y Coninagro para definir los pasos a seguir. Está previsto que la protesta cese ese día, para dar opción al gobierno a hacer alguna oferta. Aún así, la espontaneidad que alcanzan las movilizaciones también dejan abierta la puerta a una extensión de las medidas de fuerza.

    «Hay productores que quieren prolongar el paro por un mes. De a poco esto se va convirtiendo en una verdadera pueblada», advirtió Eduardo Buzzi, titular de FAA, que junto a su par de CRA, Mario Llambías, presidieron el acto que se realizó en Venado Tuerto en el que ratificaron que «las entidades seguirán unidas».

    Se trata de una pulseada de difícil pronóstico, ya que la Nación insiste en que no negociará bajo la presión de un paro, mientras, en paralelo, sectores piqueteros amigos del gobierno preparan una «contraprotesta», frente a la sede de la Sociedad Rural, en Capital Federal (ver aparte). La medida tomaría forma hoy, según informó el diputado nacional por el Frente para la Victoria y miembro de la CTA, Edgardo Depetri, que calificó de «autoritario y golpista» al paro del agro.

  • Sin cambios

    El encendido clima fue atizado ayer por el ministro de Economía, Martín Lousteau, que ante la primera plana de la industria local aseguró que «no va a haber absolutamente ningún cambio» en el esquema de retenciones móviles a las exportaciones de granos que se aplica desde la semana pasada.

    «Me preocupa que un sector en particular, que es rentable, y como producto de un interésmuy específico, tome una medida casi de corte patronal y afecte directamente, por lo menos durante el tiempo que dure, el consumo de un montón de gente», afirmó Lousteau tras almorzar con los directivos de la Unión Industrial Argentina (UIA).

    Destacó además «la multiplicidad de propósitos que las retenciones persiguen», e insistió en que «en primer lugar, lo que hacen es desacoplar los precios internos de los internacionales». «Si sólo hiciéramos un producto, porque es hiperrentable, no sólo tendríamos monocultivo, sino que además no tendríamos industria», se congració luego con los comensales.

    La dureza de Lousteau -cuya cabeza ya reclaman los sectores más duros del campo- no cayó nada bien en las entidades rurales, que esperan señales del ministro o de la Jefatura de Gabinete que conduce Alberto Fernández para buscar una salida de fondo.
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