26 de septiembre 2001 - 00:00

También Europa bloquea los fondos de grupos islamistas

París - Un día después de que George W. Bush bloqueara los fondos y las cuentas de 27 entidades sospechadas de estar asociadas a Osama bin Laden, presunto cerebro de los atentados del último día 11, los países europeos y representantes del Grupo de los Siete principales países industriales lanzaron ayer una fuerte ofensiva en idéntico sentido.

El ministro de Finanzas francés, Laurent Fabius, anunció que su gobierno decidió un «congelamiento inmediato» de los bienes de personas y entidades sospechadas de terrorismo que figuran en la lista ofrecida por Bush y en una publicada por la Unión Europea. Afirmó, asimismo, que hoy se emitirá un decreto autorizando a los bancos a congelar inmediatamente fondos ligados a Osama bin Laden y se estima que en Francia la lista podría superar el centenar de entidades.

• Londres

El ministro de Finanzas británico, Gordon Brown, señaló, por su parte, que su gobierno añadirá de inmediato a su propia lista las 27 personas y organizaciones mencionadas por Bush. La nómina británica, que es controlada por el Banco de Inglaterra, incluye a 160 ciudadanos afganos y siete corpora-ciones que no figuran entre las mencionadas por el mandatario estadounidense. Así, cualquier persona o compañía a la que se le rastree una conexión con Bin Laden o el gobierno afgano verá sus activos congelados. Lo mismo ocurrirá con los bancos, corredores de Bolsa y contadores que mantengan fondos en beneficio de los talibanes.

La lista del Banco de Ingla-terra incluye a la aerolínea nacional Ariana Afghan Airlines y sus cuentas bancarias, una de las cuales está en la rama de Nueva Delhi del estadounidense Citibank. Otras instituciones proscriptas en Gran Breta-ña son el Banco de Desarrollo Agrícola de Afganistán, con sede en Londres; el Banke Millie Afghan, conocido como el Banco Nacional Afgano y el Da Afghanistan Bank (banco central).

En tanto, en Alemania, trece cuentas bancarias sospechosas de pertenecer al entorno de Bin Laden fueron igualmente bloqueadas
. Las mismas representan alrededor de 1,25 millón de dólares.

Se estima que tras el anuncio de ayer del Grupo de los Siete (G-7) tendiente a poner en marcha una estrategia para bloquear los fondos de las organizaciones terroristas, el número de cuentas congeladas en Europa se multiplicará en los próximos días. Un comunicado del grupo (al que pertenecen Estados Unidos, Canadá, Francia, Alemania, Gran Bretaña, Italia y Japón) señaló que en la teleconferencia mantenida ayer por los ministros de Finanzas se acordó «integrar los planes (nacionales) para alcanzar una estrategia conjunta que permita perturbar el financiamiento del terrorismo en el mundo. Nos congratulamos por las iniciativas tomadas por varios países en estos últimos días y apelamos a todas las naciones del mundo a cooperar con este fin».

«Hemos subrayado en particular la importancia de una aplicación vigorosa de las sanciones de Naciones Unidas sobre el financiamiento del terrorismo y pedido al Grupo de Acción Financiera (GAFI) incluir al terrorismo entre sus actividades», siguió diciendo el comunicado, que agregó que
el 6 del mes que viene tendrá lugar una reunión del G-7 en Washington para pasar revista a las disposiciones de cooperación en este tema.

Pese a los esfuerzos, la tarea de interrumpir el flujo del financiamiento terrorista no será fácil. Según señaló ayer el diario británico «The Times», durante un juicio en Manhattan contra los autores de los atentados de 1998 contra las embajadas estadounidenses en Kenia y Tanzania, enterrada entre cientos de páginas de testimonios, se conoció la información de que la red de Bin Laden se financiaba a través de cientos de pequeñas instituciones de caridad. Algunas de estas entidades han existido por más de 20 años y comenzaron recaudando ayudas para los afganos que luchaban contra la Unión Soviética con respaldo de la CIA.

• Caridad

En el juicio en Nueva York se supo concretamente cómo, hace más de una década, el multimillonario banquero saudita Seikh Khalid Bin Mafouz canalizaba contribuciones de caridad para Bin Laden a través de instituciones en Gran Bretaña y Estados Unidos. Durante varios años, organizaciones en EE.UU. recaudaron fondos millonarios pidiendo dinero para las viudas y huérfanos afganos y, en los últimos tiempos, terroristas islámicos utilizaron los conflictos de Bosnia, Kosovo y Chechenia como argumento para solicitar ayuda humanitaria.

Así, la tarea de frenar el financiamiento de los grupos terroristas se presenta complicada ya que, según analistas, no se trata tanto de casos de blanqueo de dinero sino del proceso inverso, en el que se «ensucia» dinero limpio proveniente de manera legal de Estados, bancos o particulares.

Dejá tu comentario

Te puede interesar