Pittsburgh (Bloomberg) - En noviembre de 1992, John Taylor, economista de la Universidad de Stanford, revolucionó la forma en que los bancos centrales piensan sobre la política monetaria. Ese antecedente lo convierte ahora en candidato para ser el próximo presidente de la Reserva Federal de los Estados Unidos, dicen economistas.
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En un discurso de 30 minutos en la universidad Carnegie Mellon de Pittsburgh, hace diez años, Taylor, actual subsecretario para Asuntos Internacionales del Departamento del Tesoro, presentó la fórmula más precisa jamás ideada para mostrar la forma en que la inflación y las tasas de crecimiento pueden usarse para establecer las tasas de interés.
El manejo del Tesoro del default argentino generó críticas de algunos inversionistas y analistas, que dijeron que el gobierno de Bush no debió haber respaldado nuevos préstamos del Fondo Monetario Internacional al país por u$s 8.000 millones, en agosto de 2001.
Taylor fue uno de los funcionarios que persuadieron al escéptico secretario del Tesoro, Paul O'Neill, de apoyar los préstamos. Esto lo convirtió en uno de los funcionarios del gobierno norteamericano menos duros con la Argentina. La «regla Taylor» monitoreó con tanta precisión los movimientos en las tasas efectuados por la Fed desde 1987 hasta 1992 que ha sido usada como guía desde entonces por la Fed y otros bancos centrales. Una conferencia de dos días, que comenzó el 22 de noviembre en Carnegie Mellon para conmemorar el décimo aniversario de la fórmula, realza el estatus de celebridad que Taylor ha adquirido. «La regla Taylor es el mejor de los modelos existentes y me sorprendería mucho si John no estuviera entre los principales candidatos para reemplazar a Alan Greenspan» como presidente de la Fed, dijo Susan Phillips, gobernadora de la Fed desde 1991 hasta 1998, quien ahora es decana de la Facultad de Negocios de la Universidad George Washington.
•Encuesta
El mandato de Greenspan, de 76 años de edad, como presidente de la Fed vence en 2004. Taylor, de 55 años, fue la principal selección como su sucesor en una encuesta de febrero de Blue Chip Indicators realizada entre economistas, derrotando al presidente de la sucursal de Nueva York de la Fed, William McDonough, así como al ex secretario del Tesoro, Robert Rubin, y ahora presidente del comité ejecutivo de Citigroup Inc., y al principal asesor económico de la Casa Blanca, Lawrence Lindsey.
Taylor, quien dice que no está haciendo campaña para el puesto de la Fed, es hijo de un ingeniero de Westinghouse. Se graduó en la Universidad de Princeton y obtuvo un doctorado en Economía de la Universidad de Stanford en 1973. Ha dado clases en Stanford, Princeton, Yale y Columbia. También fue asesor del Banco de Japón y del Banco de Finlandia, y fue miembro del consejo de asesores económicos del primer gobierno Bush. Por otro lado, Taylor trabajó para el presidente de la Fed cuando Greenspan tuvo su propia firma de consultoría en los '70. Taylor necesita el respaldo de Wall Street y el Capitolio si ha de dirigir la Fed algún día, dicen analistas. Su paso por el Departamento del Tesoro podría ayudar al profesor de cabello gris a obtener contactos y credibilidad.
«Necesita tener un buen desempeño en ese cargo para obtener la estatura de un estratega y no sólo de un académico», dijo Paul McCulley, director general de Pacific Investment Management Co. Los primeros 21 meses de Taylor en el Departamento del Tesoro han estado llenos de controversia: algunos empleados de carrera le enviaron un memorando a principios de este año quejándose porque los excluyó de reuniones clave y porque tardó en tomar decisiones, especialmente sobre contratación.
El vocero del Tesoro, Tony Fratto, dijo que las cuestiones personales han sido resueltas en su mayoría. «John tiene una política de puertas abiertas», dijo Fratto.
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