Tras la fuerte suba que registraron en los últimos días, ayer los títulos públicos se tomaron un respiro y mostraron un comportamiento dispar. Fuentes del mercado atribuyeron la tendencia a una serie de rumores sobre la implementación del canje de deuda por u$s 3.000 millones que el gobierno planea realizar en el corto plazo. «A algunos clientes no les agradaron los primeros detalles de la operación», manifestó un operador de mercados emergentes. No obstante ello, diversos analistas le restaron importancia a la baja y coincidieron en afirmar que tanto a nivel internacional como local, están dadas las condiciones para que los bonos prosigan por el sendero ascendente.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Entre los más castigados por los inversores se situaron los Brady, donde el Par cayó 0,87%, el Discount lo hizo en 0,96% y el FRB -uno de los más representativos de la deuda argentina- se contrajo 0,16% hasta los 92,2 dólares. Para los Global, el 2027 retrocedió 0,42% y el de vencimiento en el 2017 bajó 0,32%. Con poco movimiento, entre los BOCON solamente se destacó el alza de 0,39% experimentada por la primera serie de los bonos Proveedores. La Bolsa local extendió a siete jornadas su racha alcista y continúo diferenciándose del resto de los mercados emergentes de la región que se movieron a la baja. Ayer el recinto concluyó con un suba de 0,40% en su índice Merval que de esta forma se situó en los 494 puntos, a la vez que el volumen negociado alcanzó los $ 42 millones, niveles a los que no se accedía desde octubre del año pasado. Por su parte, el índice Merval Argentina trepó 0,45% respecto de la rueda previa.
En la City porteña las tasas para préstamos entre bancos parecieron alcanzar un piso en torno de 7% en el segmento de las entidades de primera línea, luego de la notable desaceleración que experimentaron en las últimas jornadas. En medio de la mayor liquidez reinante, los bancos de menor patrimonio que salieron a demandar recursos aceptaron una tasa de 7,50% y, siempre a un día de plazo, el call en dólares cerró a 6,75%, nivel al que no accedía desde octubre del año pasado. Acompañando la tendencia descendente en las tasas activas, también se verificó un retroceso en los rendimientos que los bancos ofrecen a los ahorristas. Por plazos fijos en pesos y sumas relevantes, se acordaron tasas promedio del orden de 0,75% mensual, equivalente a una tasa anual de 9,15%, mientras que quienes optaron por los certificados en dólares recibieron una tasa anualizada de 7,67%. En el mismo sentido, las cajas de ahorro se pactaron a 2,55%.
Durante una sesión caracterizada por su extrema volatilidad los mercados de Wall Street finalizaron en terreno positivo impulsados por la gran cantidad de compras de valores tecnológicas que habían quedado bajos. Tanto el Dow Jones como el NASDAQ oscilaron durante toda la jornada, evidenciando las dudas de los operadores sobre el futuro económico estadounidense. Como resultado, el promedio industrial ganó 0,30% hasta las 10.604 unidades en tanto que el panel de la denominada nueva economía se elevó 3,40 por ciento. En Latinoamérica lo peor pasó por México, donde el IPC descendió 1,60% seguido por el Bovespa de San Pablo que se contrajo 0,34 por ciento.