Posiblemente lo que más golpeó en el ánimo de los inversores ayer no fue algo que haya ocurrido, sino algo que iba a ocurrir, precisamente hoy. Nos referimos a la difusión de los últimos datos sobre la situación laboral. Es cierto que los pobres resultados del PBI (creció 0,4% menos de lo esperado) y el también pobre panorama económico implícito en el aumento de los pedidos de seguro de desempleo, puede decirse que fueron responsables de la baja que tuvieron las acciones antes de mediodía. Pero el derrumbe que sobrevino en los últimos sesenta minutos que llevó a que el Dow terminara la jornada retrocediendo 1,78% a 11.378,02 puntos, nada tuvo que ver con esto y sí con el temor (muy perceptible entre inversores y operadores) a que los números que se difunden en apenas horas ratifiquen la idea que la tan temida recesión arrancó hace más de seis meses. En este sentido las palabras del ex número uno de la Fed, Alan Greenspan, afirmando que la crisis inmobiliaria aún no encuentra piso (el secretario del Tesoro dijo algo parecido) y que es mucho más probable que estemos transitando un proceso recesivo que el que no lo estemos, no ayudaron demasiado a calmar las aguas.
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Si bien la petrolera Exxon ganó en el último trimestre más dinero que nunca en su historia, la caída que tuvo la producción de crudo y los pésimos resultados por refinación y venta de productos químicos golpearon a sus acciones con una baja de casi 5 por ciento, muy por encima de 2,64 por ciento que retrocedió ayer el precio del petróleo al cerrar en u$s 124,06 por barril (el mes cerró con la mayor baja del crudo en 25 años de historia).
Es cierto que se difundieron algunos balances auspiciosos como el de Motorola (que apenas sirvió para apuntalar un poco a los papeles del NASDAQ), pero tuvimos otros como el de Disney, que mostró una importante caída en los visitantes a sus parques temáticos. En el mes el S&P 500 retrocedió 0,99%, el Dow avanzó 0,25%, el NASDAQ 1,42% y el Russell 2000 ganó 3,6% (lo peor les tocó a los sectores financiero y energético). El dólar avanzó 1% y la tasa retrocedió 2 puntos básicos.
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