Una de las principales preocupaciones del gobierno para contener la inflación pasa por mantener bajo control la emisión de dinero. El Banco Central tendrá una significativa prueba pasado mañana, cuando deba hacer frente a una importante renovación de Lebac por $ 1.600 millones. No se descartan aumento de tasas o colocaciones de plazos muy cortos para lograr adhesión. Si no lo consigue, el peligro es que se vea obligado a emitir pesos para pagarles a los inversores. El problema es que los bancos quieren enfrentar diciembre con mayor liquidez y por eso se muestran reacios a colocar dinero a plazos que superen los 30 días. Por eso, la semana pasada optaron por renovar sólo 40% del vencimiento de Letras con el BCRA y colocaron el dinero en pases al Central a sólo un día de plazo.
El Banco Central enfrentará un importante test pasado mañana, cuando tenga que renovar $ 1.611 millones en Lebac que vencen esta semana. En la autoridad monetaria no descartan que tengan que subir la tasa de interés para conseguir un buen resultado o incluso acortar el plazo de los títulos para evitar el poco interés que se observó en la licitación de la semana pasada.
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El dato de lo que ocurra el miércoles está ligado también a las preocupaciones que existen por el salto de la inflación, al menos en lo que respecta a la autoridad monetaria. Si la renovación es muy inferior a lo que vence, esto implicaría el peligro de tener que convalidar una importante emisión de pesos, repercutiendo en el nivel de precios. La alerta se produjo la semana pasada, cuando el BCRA apenas pudo renovar 40% de lo que vencía en Lebac y Nobac. La explicación no tardó en llegar: «El efecto monetario fue neutro, porque lo que no suscribieron los bancos fue a parar a pases pasivos», explicaron en la entidad que preside Martín Redrado.
Esto significa que los bancos prefirieron no inmovilizar fondos a un plazo de 56 días como mínimo (según lo previsto en la licitación de Lebac), ya que optaron por mantenerse líquidos para enfrentar diciembre, el mes más complicado desde el punto de vista monetario. Por lo tanto, los fondos fueron a parar al Central pero a los pases, que se renuevan diaria o semanalmente a una tasa de 4,50% anual.
No se descarta que en esta licitación de Lebac ocurra algo similar, con renovación parcial de letras, pero con fuerte aumento del stock de pases.
• Cautela
El Central se encuentra cerca del techo comprometido en el programa monetario para fin de año, por lo que debe mantener una actitud cauta en las próximas semanas. La base monetaria está a escasos $ 450 millones del máximo previsto, un nivel que podría aumentar rápidamente si se incrementa el ritmo de compra de dólares (con la consiguiente emisión de pesos) o no se renuevan las Lebac que vencen. Se trata de un instrumento clave para absorber lo que se emite por compra de dólares en el mercado. En el mercado financiero, las tasas estuvieron en aumento durante noviembre, tanto a nivel interbancario como en plazos fijos. Los bancos, por ejemplo, ya están pagando niveles de 6% anual para colocaciones en pesos a 30 días, contra 4% que pagaban hace un mes.
El Central también se acomodó a esta situación, subiendo dos veces en el mes la tasa de los pases activos, es decir, lo que les cobra a los bancos por prestar pesos. Pasó de 5,50% a 6% anual, aunque no se esperan nuevos retoques por lo menos hasta diciembre.
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