El fondo de inversión Condor Ventures, que maneja Pablo Di Paola, obtuvo la representación de las marcas Banana Republic y The Gap para toda América latina (lo que incluye, desde ya, el territorio argentino). Así dijo a este diario el propio Di Paola, quien agregó: «Por ahora los planes más fuertes son para México y Brasil; en la Argentina, abriremos un megalocal en alguna avenida principal de la Capital Federal, por lo menos hasta ver qué pasa con la economía».
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La representación de las marcas de Gap Inc. -incluida Old Navy, la tercera que es propiedad de la empresa fundada en San Francisco por el matrimonio Fischer en 1969- estaba en manos de IBG (International Brand Group), subsidiaria de The Exxel Group y manejada por Federico Alvarez Castillo. Di Paola dijo: «La mercadería de Gap y Banana la importaremos nosotros a partir de ahora; si la gente de IBG quiere conversar con Condor, no tendremos problemas en hacerlo». No fue posible contactarse con Alvarez Castillo.
IBG comercializa los productos de esas marcas en su cadena de locales (propios y franquiciados) Brand Point, y también en los «duty pay» de las terminales aéreas de Aeropuertos Argentina 2000, en un joint-venture con la concesionaria aeroportuaria que tiene a Eduardo Eurnekian como accionista principal.
Según fuentes del mercado, IBG estaría replanteando su estrategia comercial de cara a los costos que implica la devaluación del peso y las dificultades de girar divisas al exterior al momento de tener que surtirse de bienes importados.
Es que todo lo de Banana/ Gap, más otras marcas como Armani y Polo Ralph Lauren, viene de afuera, y sus dueños nunca tuvieron la menor intención de producir localmente. Distinto es el caso de otros nombres de IBG, como Paula Cahen, D'Anvers, Guess, Lacoste o Coniglio, que si bien hoy tienen mucha mercadería importada (sobre todo, desde el Lejano Oriente), podrían pasar a fabricarse en el país (de hecho Lacoste, a través de Vesubio, lo hace desde hace décadas). También repotenciarían otras marcas propias, como Gags o Corp.
Lo de IBG parece razonable: marcas como Armani o Polo podrían resistir la devaluación (y hasta cierto punto) por el sector del mercado al que están dirigidas. Pero Banana o Gap, cuyo atractivo tiene mucho que ver con su costo al público, la sufrirán más. Por eso, también parece razonable lo de Condor, porque las toman sin inversión directa y dicen que su mercado principal no es la Argentina, sino México y Brasil. «Como en otros sectores, en la indumentaria también volvemos al Falcon», dijo un empresario de esa industria. «Pero hasta para hacer el Falcon hacen falta fábricas, y en la Argentina no queda casi nada. Reconstruir el sector tomará al menos un año». Di Paola confirmó que su esquema de negocios para las marcas que incorpora prevé «cero exposición, tanto en locales como en stocks: en Brasil estamos negociando con algunas cadenas minoristas grandes para asociarnos. Creemos que ya en marzo estaremos con los primeros locales en San Pablo y Rio. Después, apuntaremos a México».
Reticencia
La ausencia de las marcas de Gap Inc. en el vecino y socio del NAFTA tiene que ver con la tradicional reticencia de la empresa a traspasar las fronteras de su país; sin embargo, la buena experiencia que habrían tenido en sus primeras incursiones (Japón, Alemania, Canadá, Gran Bretaña), más la dura recesión que atraviesa el mercado estadounidense, los habría convencido de buscar nuevas fuentes de ingresos.
Según Di Paola -que incorporó a Diego Lamas como accionista y VP del grupo-, el acuerdo con Gap es el primer paso hacia la conformación de una empresa de indumentaria. «Se llama Condor Apparel; el siguiente proyecto es la compra de 50% de la marca No Code (popular entre adolescentes «skaters») asociándonos a partes iguales con su fundador, Martín Korman; estamos negociando. La idea sería exportar, no vender en el país.»
En cambio, admitió: «Estamos replegándonos en otros proyectos, como el de Proimage». Se refiere a la empresa en la que habían asociado a la RR.PP. Sofía Neiman para la organización de eventos y la comercialización de los derechos de imagen de famosos para acciones promocionales.
En sentido inverso, Tower Records -por ahora, el negocio principal de Condor-«llegaría al punto de equilibrio antes de lo previsto; el paso siguiente es establecernos en Brasil, asociándonos con operadores locales (20% nosotros, 80% ellos)».
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