Ayer se dio una jornada con fuertes declaraciones de funcionarios. Comenzó con Kirchner en Bariloche contra las corporaciones. Siguió luego con Roberto Lavagna y Carlos Tomada contra economistas (se repitió en las dos cumbres de empresarios que coincidieron ayer en Rosario y Mar del Plata). Ambos ministros apuntaron sobre los que en el último seminario de FIEL pecaron por exponer un pensamiento diferente al del gobierno. A los nombrados por Tomada, les hizo recordar el calificativo de Cavallo de «traidor a la patria» al que se le oponía.
«No hay que hacer un debate ideológico en torno a esto», opinó, tras reivindicar que «sí actuó como un mecanismo disuasorio para evitar despidos colectivos de trabajadores que ya estaban desde antes de la crisis».
En cuanto a «las negociaciones colectivas que se están haciendo a partir del decreto que incorporó los 200 pesos de aumento al salario básico», sostuvo que