TV digital aumenta control del gobierno sobre medios
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Muchas veces suele confundirse televisión digital con televisión de alta definición, pese a que se trate de cosas diferentes. La transmisión en alta definición (HD) requiere el empleo de la totalidad del ancho de banda, y obviamente esto sólo es posible si los canales disponen de ella: pero, si el Estado los limitara a una única señal para repartir las otras, esto no sería posible.
Esto no quiere decir que, en el futuro, una emisora vaya a transmitir las 24 horas en alta definición. Lo hará con programas específicos de alto rating, algún partido de fútbol, alguna película; así, cuando lo haga, cesarán de transmitir sus otras señales. Sin embargo, para los radiodifusores tampoco es la panacea disponer, repentinamente, de tres o siete señales más, porque se les planteará entonces el problema de los costos: tendrán el mismo ingreso publicitario para mantener no una, sino cuatro u ocho señales. Hay quienes hablaron, por estos días, de una posibilidad dudosamente aceptable para la Ley de Radiodifusión, y que es la de «subarrendar» las señales ociosas, algo que es competencia del Estado.
Más allá del dilema anterior, las fuentes técnicas consultadas por este diario señalaron que, si bien todas las normas de TV digital tienen sus ventajas y desventajas, la más adecuada y funcional para la Argentina hoy, es la europea, DVB-T. «La norma norteamericana ATSC», dijo una de estas fuentes «corre con la desventaja de los pioneros. La norma europea está diseñada para interactuar con la telefonía móvil y para recibir sin dificultades, imágenes en movimiento en todos sus canales. En cambio, la ATSC sólo permite un canal para móvil. Para dar un ejemplo claro: es como instalarle aire acondicionado a un coche que no lo trae de fábrica, con los eventuales inconvenientes que esto implica. La norma europea trae aire acondicionado de fábrica».
La «boutade» que, irónicamente, deslizó un ejecutivo de Siemens (una de las empresas que, junto con las telefónicas y Nokia sostienen la norma DVB-T) no es tan irrealizable: «Nosotros vamos a llevar el horario prime time de las 21 a las 18, porque la gente va a ver más televisión en sus celulares, a la salida del trabajo, que a la noche en sus hogares. LA TV en los celulares tendrá más alto rating».
Aunque parezca difícil de entender en tiempos donde tanto se fabrican y expanden los televisores «widescreen» (pantalla ancha) de grandes dimensiones, recientes estudios de marketing demostraron que el público hoy parece más entusiasmado con la posibilidad de ver televisión en sus móviles, en el lugar que sea (una modalidad que permitirá también el «payper-view» discando determinados números) que esperar llegar a sus casas y verla allí.



