10 de septiembre 2004 - 00:00

"Un país no debe crecer en desmedro de otro"

El presidente Néstor Kirchner sostuvo ayer que la decisión oficial de no desregular en 2006 el intercambio de autos con Brasil apunta a que las empresas del sector inviertan en los dos países y ratificó su voluntad de « defender la producción local» frente al avance de los modelos importados.

De visita en Rosario, donde participó de la inauguración del segundo turno de producción de la planta de General Motors, Kirchner afirmó que el gobierno quiere «una integración a dos puntas», en la que «no crezca una en desmedro de la otra, sino que crezca en Brasil y crezca en la Argentina».

El primer mandatario reiteró así los conceptos que había vertido el miércoles pasado en la fábrica de Volkswagen en General Pacheco y el martes ante directivos PSA Peugeot Citroën en la Casa Rosada. Esta vez lo hizo frente al presidente de GM para la Argentina, Simon Boag, y su superior para el Mercosur, Ray Young.

«Durante una década o más nos quisieron hacer creer que la modernización era dejar a cientos de miles de obreros en la calle»,
evocó Kirchner, y destacó su « compromiso con la reconstrucción en serio de nuestro querido país, basada en la industria nacional, el trabajo y la autoestimade los argentinos». El Presidente inauguró en la planta rosarina un segundo turno para el que GM contratará a 320 nuevos empleados, que trabajarán de 16 a 1. La planta había operado a doble turno sólo durante un año después de su inauguración en 1997.

Kirchner llegó a Rosario acompañado por el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, mientras su par de Economía, Roberto Lavagna, negocia en Brasilia los nuevos términos que regirán el intercambio bilateral de autos.

«La marcha de la economía en este país ha hecho posible la decisión de abrir un segundo turno. Este país va seguir creciendo y General Motors está interesada en contribuir de manera sustancial a ese crecimiento», dijo Boag
, tras estimar que se generarán cinco empleos indirectos por cada nuevo puesto en la planta.

• Conformismo

Los ejecutivos y proveedores presentes se mostraron conformes con la decisión de no abrir indiscriminadamente la frontera con Brasil para los autos: «Me parece muy significativo que en los últimos tres días haya habido tres contactos al máximo nivel político con la industria automotriz», dijo el presidente de la Asociación de Fabricantes Argentinos de Componentes (AFAC), Rodolfo Achille.

Más cauto se exhibió el jefe de GM para el Mercosur, quien sostuvo que «lo importante es llegar a un acuerdo en la etapa de transición, para ir eventualmente al libre comercio».


«Vamos a seguir usando a la Argentina como base de nuestras exportaciones, no sólo a Brasil sino a todo el mundo», ratificó Young en diálogo con los periodistas.

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