Fue una rueda peleada, en la que el mercado intentó colocarse del lado ganador apenas por unos minutos al mediodía, pero que pasó la mayor parte del día del lado perdedor. Tal vez lo más curioso fue que los volúmenes negociados resultaron prácticamente idénticos a los de la sesión previa, ya que el anuncio de que el cierre del día lunes era el más elevado en 17 meses para el mercado debería de haber sido suficiente noticia como para, si no reimpulsar la suba, al menos para atraer más interés de parte de los inversores. A pesar de esto, si debemos definir con una sola palabra la jornada, en la que el Promedio Industrial retrocedió 0,2% a 9.838,83 puntos y el NASDAQ desanduvo 0,49%, sería: "opaca". Tal vez el mercado esté demostrando algún grado de intranquilidad ante lo que pueda declarar en horas Alan Greenspan ante el Senado, pero la baja de la tasa de los treasuries a 4,298% parece apuntar en otro sentido. Revisando el listado de las cotizantes lo cierto es que, dejando de lado a Tyco, Crédit Suisse y Gillete (todas con números mejor a lo esperado), no tuvimos ningún balance de relevancia ingresando al mercado. Del lado de los papeles que movieron las cosas, lo más destacable fue la suba de 2,84% en McDonald's que se contrapuso a la baja de 2,29% en Microsoft y 2,01 por ciento de Merk, en todos los casos sin que mediara ninguna noticia demasiado relevante. En el frente de los datos macroeconómicos, y en el otro, el de la guerra en el Golfo, tampoco se vivió nada significativo. Tal vez lo que ocurrió ayer fue un simple descanso luego de haber alcanzado un pico (normalmente cuando así ocurre se produce un incremento de volumen y se invierte la nómina de ganadores y perdedores, cosa que no ocurrió). Tal vez sea otra cosa.
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