Las sorpresas no faltaron en la última semana, cuando parecía que las acciones ligadas al petróleo estaban para continuar en ascenso por los nuevos máximos alcanzados por el producto. Todo lo contrario, respondieron más a las negativas consecuencias de datos económicos conocidos en los Estados Unidos sobre empleo y producción, además de la delicada situación en la que podría entrar una empresa como General Motors. A la vez en Europa el banco central subió un cuarto de punto la tasa de interés comprometiendo un poco más la economía cuando no pocos piensan que la inflación originada en los commodities poco cede por esta vía. Las empresas siderúrgicas estadounidenses, hasta entonces con alzas del 50% en el semestre, tuvieron pérdidas superiores al 15% en tan solo dos o tres días, incluida Arcelor Mital la líder mundial del sector, coincidente con las noticias de producción automotriz en los EEUU. El viernes las principales bolsas europeas perdieron más del 1%, Tenaris en Italia convalidó la baja del jueves en NY y la extendió cerrando a 21,09 que, con un euro en 1,57, da un precio en dólares de 66,22 o local de 105,60 pesos. También el viernes el futuro del S&P 500 a septiembre cerró en baja a 1258 puntos, esto es casi un 0,3 por ciento y la tasa de diez años retrocedió en menor medida. Por su parte el Merval sobre la última hora de operaciones volvió arriba de los 2000 puntos. En el orden local el efecto de la aprobación en diputados del proyecto oficialista no generaría un momento favorable para la inversión en acciones, y si así fuera sería contrarrestado por la mayor aversión al riesgo que se viene generando internacionalmente, el Bovespa perdió 20% desde sus máximos.
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