La actual crisis cambiaria, subrayó, tiene su origen en la dependencia que tiene Brasil del capital externo. Hasta hace poco, Brasil decía que no tenía ningún problema, que todos los problemas estaban resueltos, pero, en una clara crítica al presidente Cardoso, habló de
La tasa de inflación «es parecida a la de nuestros competidores más próximos», la tasa de crecimiento es más lenta, la deuda interna gigante y «el desempleo es fantástico», concluyó.