"Vamos a comprar también Austral"

Economía

Eurnekian me pidió que mirara el negocio; me dijo 'si esto no lo arreglás vos no lo arregla nadie', y acá estoy...» En medio del refaccionado sector de preembarque de la terminal de Buquebús, Juan Carlos López Mena le informó a este diario que no sólo será presidente de Aerolíneas Argentinas sino también su CEO («al menos en una primera etapa»), y que Austral entrará en la transacción. «Al menos así me lo adelantó Gonzalo Pascual (uno de los dueños de ambas aéreas), que me dijo que iban a fusionarse.» A continuación, lo más saliente de este diálogo:

Periodista: ¿Cuánto va a pagar por Aerolíneas Argentinas?

Juan López Mena: Eso lo van a determinar Price, Merrill Lynch y una tercera consultora internacional. Esa valuación será vinculante y no podrá ser objetada. El comprador puede elegir no comprar y el vendedor no vender, pero no se modifica.

P.: ¿Es verdad que hacen falta u$s 400 millones para salvarla?

J.L.M.: ¡No! No es ésa la cifra... pero le pondremos los recursos que hagan falta.

  • Llamados

    P.: ¿Comprará y capitalizará Aerolíneas con fondos propios o tomará créditos?

    J.L.M.: Desde que se supo que estábamos mirando la compra, nos llamaron todos los bancos con los que trabajamos para ofrecernos apoyo. Buena parte de la operación será con recursos propios, pero parte será apalancado.

    P.: ¿Y qué bancos participarán?

    J.L.M.: El Galicia ya nos ofreció acompañarnos con el financiamiento; siempre nos apoyó. Mire: Buquebús está con deuda cero, de otro modo no nos meteríamos en esto...

    P.: ¿Quién va a tener la mayoría entre los privados?

    J.L.M.: Nosotros; vamos a comprar 37%, Marsans se va a quedar con 33% y el resto será 20% del Estado y 10% de los empleados.

    P.: ...pero se dijo que 5% era para algunas provincias...

    J.L.M.: Si el gobierno quiere darles algo, quizás lo haga de su 20%; pero nos dijeron que los empleados se llevarán 10%. Y me parece muy inteligente: es bueno para motivarlos.

    P.: ¿Es verdad que Eduardo Eurnekian le propuso entrar?

    J.L.M: Sí; su posición es lógica porque Aerolíneas es su principal cliente; sin Aerolíneas no hay mercado aerocomercial, y me dijo: «Esto lo arreglás vos o no lo arregla nadie»...

    P.: ¿Cómo va a desactivar los conflictos gremiales que golpearon a Marsans? ¿No teme que le hagan a usted lo mismo?

    J.L.M.: Creo que tanto los dirigentes como el personal, el gobierno y los empresarios están cansados de conflictos, y me parece que no es momento para que los haya. Sí podremos tener discusiones constructivas; a eso aspiro. De hecho, entre la semana próxima y la siguiente me entrevistaré con todos los gremios para analizar el futuro de la empresa.

    P.: Los pilotos fueron en parte responsables de la salida de Marsans; ¿tiene su palabra de que no le harán lo mismo?

    J.L.M: (Se ríe.) No, pero voy a sacársela... En serio, creo que ha llegado la hora de hacer borrón y cuenta nueva. Pero no quiero adelantar nada hasta no haber entrado en la empresa.

  • Decisiones

    P.: Usted va a ser el presidente, ¿verdad? ¿También el CEO?

    J.L.M.: Sí; voy a tomar los dos cargos, al menos en una primera etapa. Pero todas las decisiones van a ser tomadas por unanimidad, o no se toman. Vamos a estar de acuerdo, no se preocupe, aun en los temas más complejos.

    P.: ¿También va a encargarse de la relación con los gremios?

    J.L.M.: Sí; y con el gobierno también. Este es un negocio de personas, y quizás en los anteriores jefes haya habido una falta de comunicación; Antonio Mata, me dicen, tenía un estilo muy frontal, confrontativo... Yo voy por el diálogo.

    P.: Supongo entonces que el gobierno ya le habrá dicho que le van a dar todo lo que les negaron a los españoles, o sea nafta subsidiada, exenciones impositivas, paz social...

    J.L.M.: Le repito: quizás haya habido una falta de comunicación entre las partes, que ahora vamos a solucionar. El gobierno no tuvo, a lo mejor, un interlocutor con el que pudiera dialogar. Pero todavía no tuve contacto con el gobierno; supongo que lo tendré a partir de la semana que viene.

    P.: ¿Por qué se mete en un negocio que no sólo no conoce sino que está en crisis en todo el planeta?

    J.L.M.: (Se ríe.) Un filósofodijo que los objetivos que los que saben consideran irrealizables sólo pueden encararlos los que no saben, los que no tienen experiencia... Soy consciente de mis limitaciones, pero con voluntad y disciplina no será una tarea difícil regresar a Aerolíneas al lugar que merece. Además, si bien atraviesa una situación difícil, hace un mes que cumple con sus horarios, no tiene conflictos gremiales... Ajustando algunas cosas, se puede expandir; vamos a traer aviones nuevos de última tecnología, que ahorran combustible... Pero, mire: si fuera fácil esto, no seríamos los únicos interesados...

    S.D.
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