Cuando anoche el ministro Roberto Lavagna abordó el avión que lo dejará hoy en Washington, acababa de recibir los malos presagios que el FMI tiene para la economía argentina para 2003. Sin duda, un mal recibimiento para su participación en la Asamblea Anual del Fondo. Según el informe semestral del organismo conocido ayer, el país va a crecer sólo 1% el año que viene y tendrá una inflación de 48%. Además, calificó la crisis argentina como «sin precedentes» y dijo que la caída de su economía cuadruplica a la que provocó la crisis del '30, una de las más fuertes que recuerde el mundo. Palabras muy duras a horas de las reuniones que mantendrá mañana con el titular del organismo, Horst Köhler, y el lunes con Paul O'Neill. De Latinoamérica sólo rescató a México y a Chile como países que resisten la fuga de inversiones de la región. Pero, además, el FMI es pesimista respecto de la economía mundial, lo que no beneficiará a las exportaciones argentinas. Bajó sus previsiones de crecimiento de 2003 de 4% a 3,7%. La relación entre el FMI y las autoridades nacionales están cada vez más tensas. Ayer, por ejemplo, sorprendió la embestida de Hilda Chiche Duhalde, que calificó a los funcionarios del organismo como «soberbios».
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Al marcharse anoche, Lavagna dejó tras de sí un debate interno en el gobierno del que derivó una corrección en la estrategia discursiva frente al Fondo. En las próximas horas se advertirá que el tono de las declaraciones, que ayer fue muy altisonante (ver nota aparte), se moderará mucho. Informate más
Conviene analizar ahora cada uno de estos aspectos del viaje:
• El objetivo central de Lavagna en esta visita a Washington es reencauzar la relación con el staff del Fondo, que se expresó por todos los medios de manera agresiva. Los máximos funcionarios de ese organismo dedicaron la última semana a divulgar sus reproches hacia la Argentina (si se publicaran los «off the record» de Köhler,
• Inquieto por volver las cosas a su cauce, Lavagna piensa apelar a una tecla especial:
• Esta pacificación debe alcanzarla Lavagna también en defensa propia:
Dejá tu comentario