15 de mayo 2002 - 00:00

VOLEY: LA SELECCIÓN NO TIENE QUIEN LA VISTA (15/05/02)

Apesar de que el representativo nacional de voley tiene buenas chances de jugar la final del mundial que se hará en la Argentina en setiembre, no logró contrato de indumentaria con ninguna de las seis empresas autorizadas para hacerlo. Así, deberá jugar sus partidos con uniformes de la brasileña Olympikus, que no está en el país pero tendrá la «cortesía» de proporcionar la ropa con la que Milinkovic y compañía disputarán el máximo certamen de ese juego. «La Federación Internacional de Voley (FIVB) cobra u$s 60.000 anuales a las marcas que quieren ser indumentaria oficial de las selecciones; nosotros habíamos cerrado con Fila, pero se pelearon con los dirigentes de la FIVB, se negaron a pagar el canon y tuvimos que aceptar el convenio con Olympikus», dice Mario Goijman, presidente del comité organizador del mundial. Las marcas autorizadas -además de la brasileña- son las japonesas Asics y Mizuno, la alemana Adidas, la griega PO y la estadounidense Nike. «Adidas y Nike nos dijeron que no estaban interesadas, la licencia de Asics la tiene Gatic (en problemas), y Mizuno y PO no están en el país. No nos quedaron muchas opciones», dice Goijman. En cambio, ya estarían muy cerca de conseguir patrocinador para el equipo: esta semana definirían si es Quilmes o la AFJP Orígenes.

Es que, a pesar de la crisis del país y las dificultades para financiarse, asegura el dirigente, «el mundial está asegurado». Al país llegarán delegaciones de otros 23 países, que -se supone- atraerían un modesto (en número) pero significativo (en gasto) grupo de visitantes entre turistas, dirigentes y jugadores. «Aunque suene insólito, la primera confirmación es de un contingente de 50 personas provenientes de Kazajstán. Es que el mundial será el primer evento deportivo en que esta ex república soviética participará», explica Goijman. Pero el mayor aporte, asegura, vendrá de Brasil, desde donde esperan recibir a unos 5.000 fanáticos.

• Colaboración

El presupuesto total del torneo, que se jugará en el Luna Park, Santa Fe, San Juan, Salta, Mar del Plata y Córdoba, rondaba los u$s 4 millones antes de la devaluación. «Ahora será de cuatro millones de pesos», promete Goijman. Los gobernadores Juan Carlos Romero (Salta) y Carlos Reutemann (Santa Fe) son -según el dirigente- «los que más colaboraron con la organización».

Pero, a pesar de este apoyo, el gran problema sigue siendo la falta de sponsors. «Es que hasta hace poco estaba instalada la duda de si se jugaba acá o no. Seguramente, cuando pase el mundial de fútbol y quede claro que el mundial se hace, tendremos los patrocinios necesarios. Es que el mundial se va a ver en 170 países y tendrá 900 millones de espectadores; en Japón, por ejemplo, el juego es pasión y acomodamos los horarios para que sus partidos se vean en directo.» De ahí que estén cerca de acordar con una automotriz de ese origen (¿Honda?). En el otro extremo, se les «cayeron» las negociaciones con dos empresas telefónicas y dos compañías aéreas locales, corridas por la crisis. Y los derechos de televisión van casi totalmente a parar a las arcas de la FIVB; a nivel local los partidos se verán por cable (ESPN+) y TV abierta. «Todavía no está definido, pero estamos cerca de Azul y América», dice Goijman.

S.D.

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