Vuelve hoy el presidente Kirchner de El Calafate con el aumento de las retenciones bajo el brazo para aliviar las cuentas fiscales de su sucesora. El gobierno de todos modos continúa desmintiendo una posible suba de 5% en las retenciones a las exportaciones de soja y trigo y desde diferentes sectores del agro afirman que «no descartan que la nueva presidenta electa tome esta decisión a partir del 10 de diciembre». En lo que va del año, el gobierno ya recaudó 3 mil millones de pesos por retenciones. Lo cierto es que el panorama de incertidumbre sigue dominando la escena agropecuaria.
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Uno de los «voceros» del gobierno, el secretario de Agricultura, Javier de Urquiza, anticipó ayer que no habrá cambios con respecto a la política de retenciones, «porque sabemos lo que ha pasado en otras etapas del país, cuando no había retenciones y 105 mil productores agropecuarios desaparecieron».
De Urquiza sostuvo además que «Cristina Fernández ratificará las acciones del actual gobierno en todos los órdenes y también en materia de política agropecuaria» y agregó que «lo que viene no es un cambio de gobierno, sino la reafirmación de una línea de trabajo».
Mientras tanto, el vicepresidente de la Sociedad Rural Argentina, Hugo Biolcati, afirmó ayer que «si el objetivo es que haya más inversión, lo que se debe hacer es bajar las retenciones y no subirlas. Está claramente estudiado que la baja de retenciones aumenta la actividad económica en el sector y crece la oferta de mano de obra».
Recaudación
Además, el dirigente agropecuario afirmó que «con el solo incremento en lo que va del año de la cosecha, que ya se está vendiendo, en función del mayor número de hectáreas y mejores precios internacionales, se recaudó 71% más que el año pasado».
A su vez, las entidades que conforman la cadena de producción, comercialización, industrialización y exportación de trigo emitieron un comunicado de prensa reclamando medidas urgentes que permitan regularizar el sector, evitando «graves perjuicios» que pueden generar diversas dificultades que enfrentan, a pocos días de comenzar la cosecha.
Ante esta situación la cadena de trigo manifestó una profundapreocupación y temor de que la Argentina pierda su prestigio como proveedor confiable de cereales.
Además, todas las entidades que conforman la cadena presentaron el -viernes pasadouna propuesta con la que pretenden «regularizar la situación», que contempla «no sólo la comercialización externa sino también un adecuado abastecimiento del mercado interno a precios razonables».
Hoy los productores están terminando de sembrar el maíz y comenzarán con la soja para la campaña 2007/2008, y en menos de 30 días empiezan con la cosecha de trigo.
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