Tras haberle cancelado al FMI y con un horizonte financiero despejado hasta marzo, el equipo económico comenzó ya a analizar estrategias de mediano plazo. Uno de los puntos centrales que surgió en la Secretaría de Finanzas, a cargo de Alfredo Mac Laughlin, es encarar la renegociación de la deuda en default con el Club de París.
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El monto total que se encuentra en cesación de pagos asciende a u$s 6.512 millones, que incluye además varios préstamos bilaterales de países desarrollados. Representa alrededor de 5,25% de la deuda total que reconoce la Argentina, que suma u$s 126.000 millones. Esta cifra no incluye a los bonistas que no entraron al canje (tienen u$s 19.500 millones adicionales). Los créditos de mayor monto adeudados por el país incluyen: la línea de u$s 1.000 millones de España correspondiente al «blindaje» en 2000 y otra de u$s 700 millones de Japón (a través del Eximbank) que sirvió en 1993 para comprar las garantías de los bonos Brady.
Además, hay préstamos otorgados por Alemania, Francia y los Estados Unidos, entre otros. De la deuda total, la información oficial del Ministerio de Economía detalla que se compone de u$s 2.596 millones de deuda a vencer y u$s 3.916 de compromisos ya vencidos (incluyendo u$s 600 millones de intereses).
• Explicaciones
«Con los bonistas que no entraron al canje ya dijimos que no habrá una segunda vuelta, porque así lo marca la ley. Pero en el caso del Club de París nunca se encaró la negociación», explicaron fuentes gubernamentales. Incluso, explicaron que en el Presupuesto 2006 también se menciona la posibilidad de avanzar con esta negociación.
Todavía no es muy clara la estrategia de reestructuración, pero es una certeza que se solicitará una fuerte extensión para el pago de capital, mientras que no sería necesario rebajar demasiadolas tasas de interés porque son similares a las que cobran los organismos internacionales (menores a los niveles de mercado). Podría también solicitarse una quita de capital nominal, aunque debería ser menor a la pautada con los acreedores privados el año pasado.
Si bien no se trata de una cuestión inminente, hay varios motivos que empujan al inicio de las negociaciones, a saber:
• El pago total realizado al FMI despejó el camino. El Club de París no podía reestructurar su deuda con la Argentina si antes no llegaba a un acuerdo con el organismo (existiendo deuda pendiente). Ahora ya no quedan escollos de estas características.
• La cancelación al FMI no mejoró sustancialmente la visión que el mundo tiene sobre la Argentina, entre otros motivos porque aún quedan varios temas pendientes en la agenda. La cuestión tarifaria y la renegociación con el Club de París están entre las principales.
• El gobierno brasileño dejó trascender que está evaluando la posibilidad de precancelar también su deuda con el organismo, tal como lo hizo antes con el FMI, entidad que preside Rodrigo de Rato. Algo similar ya había hecho Rusia.
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