Una aberración y que no partió de medidas cautelares, sino de haber hecho un nudo tan grande sobre los mercados que todo cayó a un pantano donde se hunde cada vez más el mundo de los comisionistas y los inversores. Un desastre más, que dentro de tantos no promueve el interés de casi nadie. Nunca tanto peligro de extinción total.
Dejá tu comentario