24 de marzo 2014 - 00:17

24M: una plaza segmentada con previa más agitada de década K

• Se repite sucesión de actos, pero con tensión recargada por guerra de afiches.
• Cristina en el sur.

La Ciudad, cruzada por marchas. La Cámpora le respondió al afiche (casi virtual ) del radicalismo con reivindicación de la política sobre derechos humanos y la convocatoria para hoy.  El kirchnerismo irá  a la Plaza de Mayo y luego a la ESMA; la izquierda convocó a marcha propia; UNEN no participará del acto de Memoria, Verdad y Justicia  y tendrá concentración propia.
La Ciudad, cruzada por marchas. La Cámpora le respondió al afiche (casi virtual ) del radicalismo con reivindicación de la política sobre derechos humanos y la convocatoria para hoy. El kirchnerismo irá a la Plaza de Mayo y luego a la ESMA; la izquierda convocó a marcha propia; UNEN no participará del acto de Memoria, Verdad y Justicia y tendrá concentración propia.
Desde el sur, luego de su gira europea, Cristina de Kirchner seguirá la secuela de actos programados para hoy al cumplirse 38 años del golpe de Estado del 24 de marzo de 1976.

La Presidente -que tiene programados actos para la semana- repetirá un método que el kirchnerismo sistematizó: ceder a las organizaciones de DD.HH. el desarrollo de los actos. Al principio del Gobierno de Néstor Kirchner, intentó unificar a todos los grupos. No lo consiguió -aunque sí acercó a Estela de Carlotto con Hebe de Bonafini, dos figuras emblemáticas-, por lo cual cedió el protagonismo a las entidades.

Hubo idas y vueltas y en los últimos años resultó imposible montar un acto único por el 24M. La razón fue la agenda: mientras las organizaciones ligadas al Gobierno centralizaron la cuestión en el recuerdo de 1976, otros grupos -en particular de izquierda- quisieron poner el eje en los derechos humanos actuales para referir a violencia institucional, gatillo fácil y hasta judicialización de la protesta social.

Segmentado

Hay, a grandes rasgos, dos divisiones: las organizaciones y las agrupaciones vinculadas con el kirchnerismo, y los sectores de izquierda que se unifican bajo el Espacio Memoria, Verdad y Justicia. En esta ocasión, hubo un tercer sector, minoritario, pero que alimentó la tensión: el radicalismo agitó la previa con unos afiches críticos del Gobierno kirchnerista que generaron una réplica por parte de La Cámpora, la agrupación hiper-K. Fue un episodio que hasta ahora no se había registrado porque el radicalismo cuestionó a Cristina de Kirchner por acciones ocurridas durante su gestión que, según su enfoque, están reñidas con la defensa de los derechos humanos.

La UCR, en línea con el planteo de las agrupaciones de izquierda, enfoca sobre la Casa Rosada el expediente Milani, referido al jefe del Ejercito César Milani que aparece denunciado en el caso de un conscripto desaparecido. De hecho, una de las consignas de la izquierda en su movilización de hoy apunta a la figura del militar.

La UCR, sin embargo, desistió sobre la hora de formar parte de la convocatoria del Espacio Memoria, por lo cual el frente UNEN hará su propio acto frente a la iglesia Santa Cruz, en General Urquiza y Estados Unidos.

Ante "la insistencia de algunas organizaciones políticas en marginar a una de las fuerzas integrantes de UNEN a un lugar relegado de la movilización", según se informó, se decidió montar un homenaje propio.

"Se decidió no prestarse a ningún tipo de provocación y preservar la necesaria paz, el debido recogimiento y reflexión a los que esta simbólica fecha obliga", subrayó el sector. La objeción de la izquierda a la UCR hizo que los demás espacios de UNEN decidan no participar del acto de Memoria Verdad y Justicia. Se trata de la Coalición Cívica, Libres del Sur, Proyecto Sur y el Partido Socialista.

En tanto, los organismos y partidos alineados con el kirchnerismo harán doble turno: al mediodía se movilizarán a Plaza de Mayo y por la tarde se concentrarán en la ex ESMA, al cumplirse el décimo aniversario de la reconversión en un espacio de memoria y derechos humanos de ese centro de detención. El traspaso a manos del Estado en 2004 de la ESMA, por donde pasaron más de 5.000 de los 30.000 desaparecidos del terrorismo de Estado, es un símbolo de la política de Memoria, Verdad y Justicia de la década kirchnerista.

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