El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, evitó ayer dar precisiones sobre una posible reunión que los gobernadores reclaman con la Presidente tras la derrota electoral del kirchnerismo, pero afirmó que «va a haber mucha relación» con los mandatarios provinciales. En declaraciones a la prensa tras prestar juramento como nuevo jefe de ministros, Fernández prometió que los gobernadores «van a ser una materia corriente» en su gestión.
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Además, reveló que aceptó su nuevo cargo «de una», porque dijo estar «convencido de poder llevar a la práctica» la tarea que le encomendó la jefa de Estado. «Uno se prepara para trabajar para la política, y me siento absolutamente feliz de poder tener esta oportunidad», agregó Fernández minutos después de terminada la ceremonia de asunción.
Aseguró que se llevarán adelante «cambios» en el Gobierno y aprovechó para cuestionar a Eduardo Duhalde por no haberse retirado de la política como había prometido al dejar el poder. «Si la gente votó de una manera determinada es porque evidentemente pide cambios de algunas políticas. Y nosotros tenemos que ser lo suficientemente hábiles para cambiar lo que consideremos correcto», sostuvo Fernández.
El funcionario explicó en ese sentido: «Si no hubiera nada que cambiar, hubiéramos ganado las elecciones» del 28 de junio pasado. «Estamos con una capacidad muy profunda de producir cambios», explicó Fernández, tras calificar de «excelente» la gestión de Sergio Massa, a quien reemplaza como jefe de Gabinete.
Indicó que «hay muchísimas cosas positivas que fortalecer y seguir trabajando en ellas» y destacó que se siente «muy cómodo» en el Gobierno, elogió a la presidente Kirchner y a su esposo y cuestionó a Eduardo Duhalde, de quien fue ministro entre 2002 y 2003. «Los únicos que interpretan y hacen lo que decía Juan Perón son Néstor y Cristina de Kirchner», enfatizó.
Sobre Duhalde, aseguró que le «mintió como el mejor» cuando dijo que iba a alejarse de la política. «En 2002, en Brasilia, recuerdo que él me dijo que era un tema terminado su figura en la política, que quería correrse y que había que buscar nuevos horizontes», contó Fernández. Y agregó: «Nunca dejó de hablar. Me mintió como el mejor, nunca dijo la verdad cuando me dijo que era el pasado» (ver diálogo en Contratapa).
Por otra parte, criticó a «algunos» sectores del PJ que «siguen creyendo que son partidos provinciales, una sumatoria de partidos». «Nosotros somos un partido nacional», advirtió Fernández, quien se pronunció a favor de «seguir trabajando para que todo el grupo político nuestro que tiene un pie en cada una de las provincias se fortalezca». «Si podemos conciliar entre todos, conciliamos entre todos y si la actitud de algunos va a seguir siendo la de un grupo provincial nada más, bueno, tendrá su forma de trabajar y nosotros tendremos que trabajar con nuestro grupo político», indicó.
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