3 de junio 2009 - 00:00

A los 90, Salinger da batalla contra infame secuela de “El cazador”

Jerome D. Salinger, el escritor más misterioso del siglo pasado, en una foto de 1951, cuando apareció «El cazador oculto». Se ignora su apariencia actual. Al lado, la tapa de la secuela no autorizada.
Jerome D. Salinger, el escritor más misterioso del siglo pasado, en una foto de 1951, cuando apareció «El cazador oculto». Se ignora su apariencia actual. Al lado, la tapa de la secuela no autorizada.
No da reportajes, nadie lo puede ver, su vida continúa, como siempre, en el más profundo misterio en su casa rural de New Hampshire, pero ayer Jerome D. Salinger, a los 90 años, volvió a ser noticia. Indignado contra el anuncio de una «secuela» de su gran éxito «El cazador oculto», el escritor presentó una demanda en Nueva York contra el autor anónimo, la editorial sueca y la distribuidora internacional de ese libro, que ya vendió miles de ejemplares en Europa y se propone llegar pronto a los Estados Unidos. Negocios virtuales como Amazon.com lo tienen desde hace unas semanas entre sus best sellers.

La emoción que provocó entre sus numerosos admiradores en el mundo la reaparición pública de Salinger, aunque sólo fuera a través de sus abogados, también iba pareja con el placer que deparan actos justicieros de esta naturaleza: la infame práctica de las secuelas «no autorizadas» (como si algún escritor respetable fuera capaz de autorizar algo así) suelen engrosar el mercado del libro después de la muerte de sus autores, y frecuentemente en connivencia con los herederos, aunque no siempre.

A principios de este año, un intento en Francia por publicar «Cosette, o el tiempo de la ilusión», una ridícula «secuela» de «Los miserables» de Víctor Hugo, chocó contra la voluntad de los descendientes del escritor, aunque en ese caso el «dominio público» complicó la querella. En cambio, novelas norteamericanas como «Lo que el viento se llevó» enriquecieron, después del visto bueno de poco escrupulosos familiares, las ganancias por la explotación de sus segundas partes. Pero Salinger está vivo, y lúcido.

La anunciada secuela llevaba como título «60 Years Later: Coming Through the Rye» («60 años después: recuperándose del centeno»), a partir del título original de su famosa novela sobre el adolescente Holden Caulfield «The Catcher In The Rye» (en España, la obra se conoce literalmente como «El cazador en el centeno»). El lunes, desde luego sin previo aviso a la prensa, Salinger interpuso una demanda ante el Tribunal Federal de Manhattan al considerar que el libro infringe sus derechos de autor.

«Se trata simple y puramente de un plagio», aseguró, según «The Daily News», Salinger en la demanda presentada en Nueva York, en la que también arremete contra el escritor anónimo que firma la obra bajo el seudónimo de «J.D. California» y cuyo paradero dice desconocer «a pesar de haberse investigado». Es poco lo que se conoce sobre el tal nuevo autor, con excepción de que se trata de un hombre de 33 años que declaró al diario inglés «The Guardian» que siempre se preguntó qué había sido de Caulfield.

La llamada secuela presenta a Holden Caulfield, llamado ahora «Mr.C.» a los 76 años, recorriendo las calles de Nueva York tras escaparse de una residencia de ancianos, en una trama ambientada unos sesenta años después de la época retratada en la obra original. El mismo Salinger aparece como un personaje secundario.

La demanda recuerda que Salinger nunca permitió tampoco que su novela fuera filmada, puesta en escena en teatro, o adaptada de cualquier otra manera. En la querella simplemente se identifica al autor anónimo como «John Doe» (Juan Nadie), una editorial inglesa llamada Windupbird Publishing, otra sueca de nombre Nicotext, y SCB Distributors, con base en California. Se señala también que el protagonista «Mr.C.» guarda muchas similitudes con el protagonista de Salinger, a quien además de incluírselo como personaje está dedicado el libro.

«No se trata de una parodia, no comenta ni critica el original», continúa la querella. «Es pura y simplemente un plagio.»

El libro de Salinger, que no volvió a publicar desde hace cuatro décadas y jamás ha escrito una secuela de la obra en cuestión, describe a Caufield como un adolescente rebelde y narra sus experiencias en Nueva York; en realidad, se trata más de la mirada y las impresiones del protagonista, de una extraordinaria agudeza, que improbablemente pueda recrear el autor anónimo. La demanda presentada en Nueva York defiende que el derecho a escribir una secuela del clásico de la literatura estadounidense así como a utilizar el nombre de su protagonista corresponden únicamente a su creador original.

Salinger exige, además, que se destruyan las copias existentes de la supuesta secuela y, además, exige que se repare el daño ocasionado por el plagio de unos derechos de autor que están valorados «en una enorme cantidad de dinero». La editorial sueca Nicotext, por el momento, pretende comercializar «60 Years Later: Coming Through the Rye» en Estados Unidos a partir del próximo septiembre.

Salinger se ha visto envuelto en otras tramas judiciales a lo largo de su carrera y recurrió a los tribunales en 1982 para impedir la publicación de una entrevista falsa en una revista de EE.UU.: cuando el periodista desistió de hacerlo, el escritor retiró la demanda. Cinco años después, demandó al autor Ian Hamilton, que se proponía publicar una biografía no autorizada a partir de cartas inéditas que habían llegado a su poder. A partir de ese día, registró esas cartas. En 2003, Salinger impidió que la BBC pusiera en el aire una adaptación televisiva de la novela, y entre los productores a quienes les negó los derechos para llevarla al cine figuran Steven Spielberg y Harvey Weinstein.

Dejá tu comentario