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A rodar
• En las fábricas y concesionarios dicen que después de unos días en abril de baja de los boletos (las operaciones del día a día, no patentamientos que son de semanas atrás) hacia fin de mes y comienzo de mayo, hay mejora. No es igual para todos. Hay marcas que el año pasado tenían productos y por eso vendían, contra otras que se quedaron sin stock, y ahora pierden posiciones por la mayor competencia. Pero, en general, dicen que hay demanda.
• No hay una sola explicación. Lo primero que surge es por las fuertes promociones que se están realizando. Por ejemplo, el efecto tasa 0% que se ofrece en varios modelos impulsa las ventas. También las bonificaciones concretas. Volkswagen y General Motors vienen desde hace un par de meses en guerra comercial con descuentos de hasta $ 40.000, especialmente de autos de Brasil. Para la pick-up Chevrolet S 10, llega a $ 60.000. Otro caso es el VW Gol Trend, que se mantiene en $ 199.000 desde hace tres meses. Al ritmo de la inflación mensual, funciona también como una rebaja. Aunque en junio llegue el nuevo modelo, hay quienes quieren aprovechar la oportunidad. O casos como el nuevo Ford Ka. Muy bien equipado y a precio competitivo. Renault también juega sus piezas con campaña agresiva, por ejemplo con la pick-up Oroch.
• Pero el factor que muchos ven como el más importante es la tranquilidad del dólar. Después del sacudón tras la salida del cepo, entró en declive y se estabilizó a un valor razonable. Le quitó a la lista de precios la presión de la devaluación permanente explicaron en una terminal. Esto hace que todo se vuelva más normal. Además, toda bonificación que se haga es rebaja no sólo en pesos sino también en dólares al permanecer estable.
• Todo este escenario de bonificaciones y promociones irá en aumento y, por lo tanto, generará más demanda. Esto sucederá porque el mercado ya está más abastecido y mejorará en las próximas semanas. Habrá más competencia. El factor marcas Premium hay que tenerlo en cuenta. Están llegando los barcos con importados y la oferta de la alta gama les pondrá un techo a las generalistas. Más por lo comentado anteriormente sobre la calma del dólar. Como las listas se fijan en moneda estadounidense, al frenarse la devaluación, esos modelos mantienen sus precios en pesos impidiendo que suban los nacionales. En una automotriz comentaban que algunos modelos que tenían mucha demanda hasta hace una semanas, modelos por arriba de los $ 400.000, hoy están más flojos y lo vinculan con el techo que les está poniendo los premium, a los que acusan de estar subsidiando parte de su oferta con precios muy agresivos o con liquidación del stock que tenían de años anteriores. Es un mercado de oportunidades, señalaron desde una automotriz.
• ¿Qué puede pasar en los próximos meses? Hay cautela. Como hace pocos meses no se preveía el buen momento actual, tampoco ahora se arriesgan a hacer pronósticos categóricos. Se cree que el año cerrará mejor que lo esperado, pero no más de eso. Además, el espejismo del segundo semestre del que tanto se habla para el resto de la economía no se piensa que pueda a llegar a tener el mismo impacto en la industria automotriz porque la mejora la están viviendo por adelantado.
• Lo que sigue preocupando es el mercado externo. Si bien los datos de exportaciones del mes pasado fueron buenos, se lo vincula con algo coyuntural. La expectativa es que Brasil no mejore en el corto plazo; al contrario, se teme que empeore. Desde una terminal ilustraban el momento actual con un dato significativo: Todos los meses estamos teniendo recortes en los pedidos desde Brasil. Allí también hay políticas fuertes de bonificaciones y eso son malas noticias para las plantas argentinas que lo poco que venden lo hacen con escasa rentabilidad.
Horacio Alonso


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