• CAMBIEMOS CAYÓ POR CASI 30 PUNTOS EN 2015 EN EL MUNICIPIO DE LA PERONISTA MAGARIO Intendentes PJ se juntan en Lobos para reclamar fondos. Tensión Esmeralda-Fénix en la previa.
Selfie. Guillermo Dietrich, Verónica Magario, Mauricio Macri y María Eugenia Vidal, ayer en las obras del Metrobus en La Matanza.
Por segunda vez en menos de dos meses, Mauricio Macri volvió a pisar ayer La Matanza, nuevamente junto a María Eugenia Vidal. A diferencia de su última incursión en el principal bastión de votos del conurbano, cuando estrenó maquinaria en la fábrica de gaseosas Manaos, esta vez el Presidente se mostró con Verónica Magario.
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La intendenta matancera figura en la lista de "intendentes no gratos" para la Casa Rosada. Y también para Vidal. Además de darle refugio laboral al kirchnerismo residual, Magario desafió el veto explícito de la gobernadora de Buenos Aires y se quedó con la conducción de la Federación Argentina de Municipios (FAM). Ayer en La Matanza Macri, Vidal y Magario sellaron una efímera tregua y recorrieron juntos las tareas de construcción del Metrobus -obra emblemática del macrismo porteño- en González Catán.
La tregua tiene una lógica: en ese municipio, Daniel Scioli le sacó casi 30 puntos de ventaja a Macri en las elecciones 2015. Y hoy al menos 52 intendentes PJ de Buenos Aires se reunirán en busca de unidad. En Lobos, donde nació Juan Domingo Perón, confluirán los tres principales subgrupos de jefes comunales del PJ: el Esmeralda de Martín Insaurralde (Lomas de Zamora), el Fénix de Magario y Leonardo Nardini (Malvinas Argentinas) y Establo, que agrupa a los intendentes del interior. Unirán fuerzas para reclamar más fondos a Vidal de cara a la votación del Presupuesto 2017, justo cuando la gobernadora aspira a abrir nuevas ventanillas peronistas para reducir la dependencia ante el FR de Sergio Massa.
En La Plata no se alteran por la cumbre peronista. El plan de unificar fuerzas a través de unas PASO entre Scioli y Florencio Randazzo parece todavía lejano. "No sabemos bien para qué se juntan en Lobos. Tal vez quieren hacer autocrítica y festejar el primer aniversario del triunfo de María Eugenia. O el primer aniversario de la derrota de Aníbal Fernández", fue la ironía de un funcionario de Vidal para describir el encuentro peronista que se celebrará justo el 25 de octubre, a un año de la primera vuelta electoral. Randazzo abrió oficinas en Capital Federal, pero no confirmará ninguna candidatura antes de marzo. Más allá de Scioli, identificado con la peor derrota que sufrió el peronismo en las urnas desde el regreso de la democracia, Cristina de Kirchner aparece, al menos hoy, como la precandidata más competitiva del peronismo. El PJ padece así el encierro en un apellido, similar al que experimentó la UCR con Raúl Alfonsín. No puede regenerar un liderazgo nuevo y apela a la expresidente quien, a sus 63 años, ya dio demasiado por el movimiento: dos presidencias consecutivas, un récord invicto en elecciones y victorias en casi todos los distritos durante sus mandatos. Ayer un intendente que hoy estará en Lobos describió el operativo clamor por la expresidente en los siguientes términos: "Cristina es como esos jugadores de fútbol que son ídolos, ganaron todo y se pueden ir por la puerta grande o retirarse en un club chico con sufrimiento".
Más allá de los reclamos presupuestarios a Vidal, en Lobos habrá un planteo político más inquietante en el interior del PJ bonaerense. El Grupo Esmeralda de Insaurralde, Gabriel Katopodis (San Martín) y Juan Zabaleta (Hurlingham) deslizarán un recambio de apoderados del partido. El planteo apunta al control de la lapicera 2017 para definir el armado de las listas seccionales. Sin jefe de Estado ni gobernador peronista, la jerarquía más alta del PJ bonaerense recae ahora en los intendentes, quienes estarían dispuestos a acoger a precandidatos de la ultrakirchnerista la Cámpora, pero ya no tolerarían que Cristina de Kirchner les dicte el armado de las boletas. La primera sección electoral, por ejemplo, renueva ocho diputados provinciales el próximo año. Si el filokirchnerista Fénix de Magario se suma a la moción, el histórico Jorge Landau y el neocamporista Eduardo "Wado" de Pedro perderían el rango de apoderados siempre y cuando el Congreso bonaerense del PJ homologue esa resolución. De todos modos, el vínculo Esmeralda-Fénix no pasa por su mejor momento. La semana pasada Insaurralde llevó a un puñado de intendentes a respaldar el plan de Rogelio Frigerio y Emiliano Delfino para vaciar la FAM de Magario y armar una agencia municipal paralela que canalice el vínculo de la Casa Rosada con los municipios de todo el país.
De los 54 intendentes peronistas de la provincia de Buenos Aires, hoy estarían confirmados al menos 52. Mario Ishii (José C. Paz) y Alejandro Granados (Ezeiza) ya avisaron que no irán. Vidal no se contamina con la interna peronista. No sólo se desmarcó del "freezer" que el Poder Ejecutivo Nacional le aplicó a Magario. Hoy, casi en simultáneo con la cumbre del PJ en Lobos, la gobernadora se mostrará inmersa en la gestión y anunciará modificaciones en el Sistema Penitenciario Federal desde La Plata.
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