11 de mayo 2011 - 00:00

A un paso del sueño

Imparable. Benjamín Macome es una de las piezas clave del equipo de Hourcade. Pampas es finalista.
Imparable. Benjamín Macome es una de las piezas clave del equipo de Hourcade. Pampas es finalista.
Ya son 80 los días que lleva el seleccionado argentino en Sudáfrica, donde lograron forjar una identidad propia en base a trabajo, orden, progresión, buen juego y resultados, lógicamente. Lo cual influyó de manera positiva para que estos accedan al partido definitorio. Esto no es casualidad, esto se debe al esfuerzo que hizo el grupo desde diciembre del año pasado, y también es gracias a la colaboración de todos los que integran este proceso y están día a día trabajando en los PladAR. Esta final es un premio al trabajo en equipo, al grupo que se formó y que todos los días pone lo mejor. Ojalá podamos cerrar esto de la mejor manera, enfatizó Mauricio Reggiardo, uno de los entrenadores de Pampas.

Por parte de los jugadores, Genaro Fessia fue la voz cantante. Esto es algo increíble. Antes de venir pensábamos en esto pero era algo lejano. El grupo se fue haciendo fuerte, cada vez estamos con más confianza, y creímos en que éramos capaces de llegar a la final. Estamos en el último escalón, con muchas ganas de lograr el objetivo.

La clasificación a la final llegó tras derrotar cómodamente a Sharks XV por 41 a 26 con una sólida actuación. Es cierto que en el primer tiempo a Los Pampas se los notó un poco nerviosos, tal vez por las circunstancias y por ser la semifinal, pero una vez que sortearon la situación y se acomodaron en la cancha, abrumaron al rival con un juego dinámico y agresivo (en el complemento apoyaron cinco tries). Y luego sí, llegó el desahogo. Y la alegría argentina por conseguir el pasaje para pugnar mano a mano por la copa.

Mirando hacia atrás lo realizado en la Vodacom Cup hay un aspecto que terminó siendo una constante del seleccionado argentino: los objetivos cortos. Desde la preparación que comenzó en diciembre, los coaches les inculcaron a los jugadores la idea de ir de a poco. Por eso, el primer objetivo que plantearon fue la clasificación (en la primera participación argentina, en 2010, no pasaron la ronda inicial) y por eso fueron. Luego se propusieron ganar la zona y también lo cumplieron. Ya clasificados, la nueva idea fue ir partido a partido. Así fueron pasando los cuartos y la semifinal para llegar al último paso: la final.

En la final no deberíamos cometer errores y bajar la cantidad de infracciones, ya que esos dos puntos serán claves porque nos pueden costar el campeonato. Apuntamos a mantener nuestro planteo de juego y ser sólidos en defensa. No queremos perderlo, reveló Gabriel Ascárate.

El viernes será un día clave para el rugby nacional ya que podría ser la primera vez que un seleccionado rentado gane un título internacional. Eso sí, antes deberán vencer a los Bulls.