Una rueda difícil, 0.41% arriba en la apertura, 0.27% abajo hacia las dos de la tarde, 0.45% arriba media antes del cierre y un "close" alcista en 0.25% que dejó al Merval en 21212.03 puntos (a 0.06% de un nuevo record). Lo de "difícil" se visualiza en que tuvimos más mermas (44) que subas (35, y 5 papeles sin cambio). Al frente de las subas estuvieron Boldt (+9.65%) Hulytego (+6.41%) y Rigolleau (+6.41%) en tanto Polledo (-4.65%), Carboclor (-4.6%) y Morixe (-4.26%) encabezaron las mermas con G. Galicia (+3.25%, el papel más negociado con $37.5 millones, seguido por Pampa Energía, +1.14% con $37.1 millones), Mirgor (+3.06%, el tercero más negociado con $24.7 millones ) y Ausol (+2.32%), y Central Costanera (-2.37%), Transener (-2.36%) y TGS (-1.93%) haciendo lo propio entre las líderes. El volumen total, $350 millones, 9% debajo del diario 2017. Ayer no alcanzamos a comentar la designación de Jay Clayton al frente de la SEC norteamericana, un evento aparentemente neutro para nuestra plaza, pero que marca un giro de 180 grados afectando a todos los mercados y entes reguladores del mundo. En lo inmediato no veremos mucho, dada la regla que exige un quórum mínimo de 3 comisionados para la toma de decisiones (Kara Stein -representante demócrata- puede no asistir y congelar cualquier decisión) y la necesidad de llenar los principales cargos directivos del organismo (tras las renuncias masivas de enero). Esto cambiaría a partir de junio, con el reemplazo de Stein -vence su mandato- y la designación de dos comisionados por los republicanos (Clayton es un independiente). Con la designación de Mary L. Schapiro al frente del organismo tras la crisis 2008, se produjo un giro en la SEC hacia la hiperregulacion del mercado norteamericano, que con la designación de Mary J. White en 2013, sumó un vuelco ideológico desestimando la función de impulsor del mercado para convertirse en una máquina persecutoria liderada por la exfiscal de Nueva York. Para entender lo que viene bastan las palabras del propio Trump al referirse a la SEC: "Debemos deshacer muchas regulaciones que han frenado la inversión en los negocios norteamericanos y restaurar la vigilancia de la industria financiera de una manera que no dañe a los trabajadores norteamericanos". Lo que viene es un proceso desregulatorio en el mayor mercado de capitales del mundo, que se convertirá así en una aspiradora de fondos, forzando a las demás plazas a seguir el mismo camino si quieren ser competitivas. Quienes no lo hagan -como nuestra plaza- tienen otro futuro asegurado.
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