19 de junio 2014 - 00:00

Abdicó España

La selección española ya quedó eliminada y se nota en la cara de los jugadores, que todavía no lo pueden creer. El último campeón del Mundo no pasó de la primera ronda en Brasil 2014.
La selección española ya quedó eliminada y se nota en la cara de los jugadores, que todavía no lo pueden creer. El último campeón del Mundo no pasó de la primera ronda en Brasil 2014.
España no pudo levantarse anímicamente de la goleada que sufrió en el debut ante Holanda, y Chile aprovechó para ganarle y dejarlo afuera del Mundial.

El equipo de Vicente del Bosque mostró en este Mundial una versión envejecida de aquel que conquistó la Copa del Mundo en Sudáfrica, sin imaginación y con poca potencia ofensiva. Con los resultados puestos no se entiende porque David Villa no jugó ni un minuto y porque Fernando Llorente se quedó afuera de este plantel.

Frente a Holanda tuvo algunos minutos de su juego fluido, de toque, parecido al de Barcelona, pero ante Chile mostró mucha imprecisión y nunca pudo hacer valer la calidad de jugadores como Iniesta, Xabi Alonso o David Silva.

Chile, en cambio, hizo un planteo inteligente con mucha movilidad y una actuación consagratoria de Charles Aranguiz, que fue el factor fundamental del triunfo, ya que participó del primer gol y marcó el segundo.

España intentó quedarse con el partido en los primeros 15 minutos, donde Xabi Alonso tuvo un mano a mano que tapó muy bien el arquero Claudio Bravo (otro de los puntos altos del equipo chileno, sobre todo en los últimos minutos cuando España le llenó el área de centros y los descolgó todos). Pero a los 20 Chile le dio la primera estocada en una contra perfecta que inició Alexis Sánchez, siguió Charles Aranguiz y definió con categoría Eduardo Vargas, casi desde el suelo.

Allí la "furia española" duró sólo un par de minutos, donde Diego Costa perdió el empate y después Chile empezó a manejar la pelota con Arturo Vidal y Aranguiz.

Cuando terminaba el primer tiempo, Chile volvió a golpear tras un error de Iker Casillas, quien rechazó mal con los puños un tiro libre de Alexis Sánchez, y aprovechó Aranguiz para poner el 2 a 0.

En el segundo tiempo Chile jugó con la desesperación de España, que se olvidó de su juego pulcro y fluido y buscó, con más coraje que fútbol, llevarse por delante a los chilenos. Hubo muchos centros, pero muy poca claridad. La figura de Bravo empezó a crecer y se volvió invulnerable.Hay olor de fin de ciclo para un grupo de jugadores y un cuerpo técnico que lograron un Mundial y dos Eurocopa. El tiempo no perdona.

Dejá tu comentario