Aborto: PRO reactiva control de daños para evitar guerra

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Emilio Monzó pidió responsabilidad hace dos meses a los jefes de Cambiemos y a los de las comisiones. Todo se desmadró. El titular de la Cámara volverá a reunir bandos a favor y en contra de la iniciativa para calmar ánimos. Temor por furia de curas villeros contra María Eugenia Vidal.

"No se olviden de cuidar el bloque". Emilio Monzó hizo ese mínimo pedido hace dos meses, en una reunión privada, a los jefes de Cambiemos en Diputados y a los presidentes de las comisiones que llevan a cabo el debate sobre la despenalización del aborto. Los legisladores macristas -en especial, quienes están a favor- desmadraron la discusión con el show realizado durante varias semanas en el anexo de la Cámara baja. Ahora, el peronista con témpera PRO reactivará la sala de "control de daños" para evitar que la votación en el recinto deje más heridos en el oficialismo, situación que se analiza con enojo desde Casa Rosada.

Con ambos bandos en puja por los dictámenes a favor y en contra, que comenzarán a analizarse y a plumearse desde hoy, los operadores top del oficialismo en Diputados ya no miran tanto la votación sino las implicancias políticas que tendrá el debate. Lo que menos necesita Cambiemos en este momento es mostrar fisuras internas y disputas entre propios. No obstante, el jugueteo de fotos con funcionarios, apariciones y discursos grandilocuentes sin siquiera analizar el día después son, con seguridad, la mayor patinada política que cometen los legisladores amarillos en este momento.

A este combo se agrega también la clásica culpa de diputados que, sin necesidad de hacerlo, gatillaron un abrazo a movimientos que luchan hace décadas por un derecho -a veces, desde posiciones muy cercanas al fanatismo que enceguecen una discusión democrática- que debería estar saldado desde hace años y que aún se discute gracias al mazazo que durante años aplicó Cristina de Kirchner.

El día después también preocupa mucho al corazón macrista bonaerense referenciado en María Eugenia Vidal, tras la furia que destilan curas villeros por la ventana que habilitó Casa Rosada para analizar el proyecto en cuestión. La gobernadora, así como cualquier mandatario provincial, es alérgica a cualquier implicancia política que tenga el debate del Congreso en su territorio.

Con todos estos condimentos, Monzó volverá al país en las próximas horas y juntará a la crema de Cambiemos y a los presidentes de las comisiones en una nueva reunión privada. En principio, ese convite sería el próximo jueves. Mientras tanto, el plenario retomará hoy la discusión tras la culminación de la etapa de audiencias, en la que expusieron más de 700 personas.

El plenario de las comisiones de Legislación General -cabecera-; Salud; Legislación Penal y Familia se reunirá desde las 15 para avanzar en la redacción de los despachos de mayoría y minoría, trifulca que podría extenderse no sólo hasta el jueves sino incluso hasta un día antes de la sesión. Otro eje de discusión será el horario de votación: allí, el oficialismo no quiere generar una definición de madrugada y llena de tensión, aunque -lamentablemente- la presión social podría desactivar la idea de partir el debate en dos jornadas.

Submarino

La comisión bicameral que investiga la desaparición, búsqueda y operaciones de rescate del ARA San Juan volverá a reunirse hoy para escuchar al contraalmirante retirado Guillermo Lezana -exinspector general de la Armada- y de su reemplazante, el contraalmirante Eduardo Pérez Bacchi. Ambos militares ya prestaron testimonio ante la jueza federal de Caleta Olivia, Marta Yáñez, que entiende en la causa.

Desafueros

Las dos cámaras podrían posponer la discusión de dos desafueros. En Diputados, el oficialismo pedirá en la comisión de Asuntos Constitucionales la caída del pedido sobre la legisladora radical Aída Ayala (Chaco), mientras que en el Senado, anoche persistían dudas sobre qué camino adoptará el macrismo por la situación de Cristina de Kirchner.

Para el caso de la expresidente y líder del cristichavismo, el oficialismo solicitó la realización de una reunión de Labor Parlamentaria -a las 12- para definir una sesión a las 18. Sin embargo, el plazo para tratar el desafuero podría ser entendido no como días corridos sino días hábiles. De esta manera, la discusión en el recinto pasaría para dentro de unas semanas.

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