13 de diciembre 2021 - 00:00

Acá primó el desinterés

merval_opt.jpeg

Antes de entrar en tiempos modernos, tal vez el último de los grandes capitalistas orientales que deberíamos mencionar es a Wu Bingjian, uno de los principales comerciantes de Cantón, exportador de sedas, porcelana y té, cuya fortuna en 1828 quintuplicaba la de Nathan Rothschild (el hombre más rico en Occidente). Si bien para el Siglo XIX los gobiernos de China e India ya estaban en decadencia, lo que realmente frena su desarrollo son las guerras del opio y la toma de los sultanatos por la EIC. Así no es la superioridad del capitalismo europeo, sino la decadencia oriental junto al avance de este capitalismo lo que derivó en la preeminencia occidental. Un período corto en términos históricos, que arrancó hace no más de 250 años y se revirtió en los últimos 30, con el “boom” de China -este año anota 1058 billonarios frente a 696 de los EE.UU.- e India -237-, demostrando, sino la superioridad, al menos las bondades de las formas capitalistas orientales. La búsqueda del beneficio individual/familiar en las personas precede al social, ergo, el capitalismo (“innato”) es anterior al socialismo (la idea que lo común está por encima de lo individual, una “construcción”), mutando y adaptándose continuamente desde el comienzo de los tiempos. La moraleja de estas dos semanas es que a pesar de los prejuicios y de una (falsa) “inexorabilidad” histórica, cuando las sociedades vuelven a respetar la creatividad y el derecho de propiedad individual, aunque no sea bajo los lineamientos clásicos/eurocéntricos, pueden escapar rápidamente a la decadencia que las sumergen el caos, la corrupción y las ideologías colectivistas. El mejor ejemplo es China, que aun con un gobierno imperfecto en lo republicano, no solo se ha convertido en la segunda economía mundial, sino que su mercado de capitales apunta, si es que se animan a avanzar aún más por el camino del respeto a la propiedad privada, a ser en pocos años de los más gravitantes del plantea. El viernes el S&P Merval arrancó sumando 1,16% para cerrar 1,27% abajo en 85.441,38 puntos, cediendo en la semana 1,06%. Nada anormal. Lo anormal en todo caso fue el operado en acciones, $862 millones (con 25 alzas, 8 sin cambio y 32 bajas), 27% abajo del diario del año y en “verdes” el segundo mas bajo desde el 12 de octubre, mientras los $3018 M en CeDeAr estuvieron 29% arriba, y los principales ADR retrocedieron 0,78% con un tranzado 36% menor al diario de 30 días. Ego: gran desinterés por lo local. Tras siete mermas consecutivas el riesgo subió 1,96% a 1717 pb.

Dejá tu comentario