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Acá mando yo
Ya sé que me van a decir: «Tanito, ¿de qué hablas? Estamos en la B». Pero las resurrecciones emocionan, son revancha. Y este River te compra, te seduce. Tal vez no sea su juego, pero sí su entrega, su intento, su convicción.
A los pocos minutos, Ocampos hace una para ponerla en un cuadrito y casi convierte el pelado Sánchez.
-Bien, pibe!!! ¿Sabés hace cuánto que no se ve una así en River? Qué deleite para los ojos!!!
Típico partido entre dos que se juegan mucho. Porque uno lidera la tabla y el otro sopla la nuca, y cualquier paso en falso te desacomoda para lo que sigue, aunque el camino sea largo. Entonces voy, pero no arriesgo, salgo pero me protejo, nadie se anima al zarpazo final.
Instituto tuvo una muy clara que tapó Chichizola con el pie derecho.
-Atentos, muchachos, no fue gol de pedo!!! Este Chichi desde que empezó el campeonato debe haber tocado la pelota más veces con los pies que con las manos.
A los 30 minutos, un buen desborde de Ocampos -esta vez por la derecha- terminó en un buscapié que dio en la rodilla de Cavenaghi y se estrelló en el travesaño.
-Gooooooooonnnnnnnnoooooo!!!!!! Nooooooooo!!!!!!, cómo no entró esa pelota!!!! Era más fácil que la tabla del dos!!!!!!!! A ver, a ver. Ahhhh no, ni la vio Fernando, era un misil!!!
Cirigliano es un jugador interesantísimo. Me gusta mirarlo cuando retrocede porque se ve como corre girando la cabeza y leyendo el ataque contrario. Además, se la deja servidita siempre a un compañero. Ocampos es de un atrevimiento y entrega encomiable y los pelados del Pelado te comen el hígado.
-Foulllllll!!!!!! Cobrá, nene, dejá de hacerte el importante, cobrá que nos están pegando hasta un afiche. Éste se olvidó las tarjetas en el vestuario.
El primer tiempo se fue con un River mucho más sólido que vistoso, dando la sensación de que un gol de Instituto sólo podía llegar más por una genialidad fuera de contexto que por la natural resolución de un partido. Porque cabe aclarar que todos están esperando la derrota del Millo, ver cuál va a ser el equipo que le quite finalmente el invicto. Instituto en su cancha podía ser una posibilidad porque además le robaría la punta. Pero no, River estuvo más cerca de llevarse el triunfo parcial, pero no pudo.
Apenas empezó la etapa final hubo una polémica decisión del árbitro que no dio penal después de una doble caída en el área de Ríos y de Sánchez.
-Penallllllllllllllllll, penallllllllll; cobrá, nene, no tengas miedo!!!!!!!!!! Tenés para elegir!!! Si no te gustó el primero, cobrá el segundo. No lo puedo creer, no lo puedo creer. Lo cruzan a Ríos primero y después se le tiran a Sánchez. Si es en mitad de cancha, cobra las dos.
Instituto tuvo otra muy clara, que se estrelló en el palo izquierdo de Chichi, dando aviso de que por más dominio que tuviera River en el terreno, no le convenía confiarse demasiado.
Instituto cedió el terreno y la pelota para refugiarse atrás a la espera del final. Y River no encontró la fórmula para abrir el cerrojo. Ni las entradas del Villalba, Bordagaray y Maurito Díaz pudieron cambiar la historia.


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