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Acordó Europa crear fondo antidefault por 440.000 M de euros
¿De qué se ríen el titular del FMI, Dominique Strauss-Kahn, y el primer ministro de Luxemburgo, Jean-Claude Juncker? Seguramente de un chiste, porque acababan de anunciar la creación de un fondo antidefault para Estados europeos en riesgo.
La puesta en marcha de este fondo, alimentado por préstamos y garantías estatales, fue aprobado el mes pasado como parte de un plan de hasta 750.000 millones de euros cofinanciado por el FMI y destinado a devolver la calma a los mercados que temen una crisis de deuda soberana generalizada en la zona euro. Juncker, jefe del grupo de ministros de Finanzas de la zona, explicó que una sociedad basada en Luxemburgo será la encargada de administrar dicho fondo. El Estado luxemburgués será «el primer accionista antes de que los títulos sean transferidos a otros Estados» y el fondo estará «operativo cuando se haya llegado al 90% de su adjudicación», sostuvo.
La Facilidad Europea de Estabilidad Financiera (FESF), como se bautizó a este instrumento, obtendrá dinero de los mercados para prestarlo a los socios en problemas. Este sistema se creó «para facilitar que el mecanismo obtenga la mayor calificación», uno de los principales objetivos de los socios comunitarios, explicó el comisario de Asuntos Económicos y Monetarios, Olli Rehn.
Los ministros de Finanzas de la UE también acordaron crear nuevas sanciones que permitirán intervenir antes en los países demasiado endeudados, así como presentar a Bruselas los presupuestos nacionales para reforzar el control de las finanzas públicas. El mecanismo contempla la posibilidad de sanciones incluso cuando el límite de déficit público permitido, del 3% del PBI, todavía no fue superado. Estas sanciones, que todavía deben «definirse», podrían ser decididas si un país hace caso omiso de las advertencias de sus socios sobre una deriva de sus arcas públicas o si el nivel de su deuda asciende demasiado rápido, indicó el presidente de la Unión Europea, Herman Van Rompuy. Paralelamente, los ministros aceptaron el principio de que sus países presenten a la Comisión Europea y a sus socios de la UE sus presupuestos anuales antes de ser aprobados por sus respectivos parlamentos.
Con esta medida, se reforzará el control sobre las finanzas públicas y la disciplina presupuestaria, una necesidad que se hizo evidente con la explosión de los déficits públicos europeos, en especial, de Grecia, España y Portugal.
En tanto, Olli Rehn, advirtió que España deberá «hacer más» y emprender mayores reformas estructurales para corregir su déficit público y consolidar sus finanzas, pese al plan de austeridad presentado por el Gobierno. Un primer análisis sobre las medidas tomadas por Madrid para 2010 y 2011 apunta que éstas son «las adecuadas», pero «se necesita hacer más» en el plano de las reformas, especialmente «en el mercado laboral y en el sistema de pensiones», declaró Rehn, añadiendo que esta valoración también es aplicable a Portugal. La Comisión Europea presentará el próximo martes su informe definitivo sobre el plan de austeridad español con el fin de determinar si es suficiente para recortar el déficit público al 3% del PBI para 2013, que el año pasado se colocó en un 11,2%.
Agencias AFP, DPA, Reuters y DPA

