26 de julio 2016 - 00:00

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Interés. La muestra de la chilena Voluspa Jarpa en el Malba llamó la atención de The New York Times.
Interés. La muestra de la chilena Voluspa Jarpa en el Malba llamó la atención de The New York Times.
Archivos desclasificados de la CIA

A la muestra antológica de Yoko Ono que exhibe el Malba, se sumó la de la artista chilena Voluspa Jarpa. Como bien se sabe, el arte se nutre de la política. Y Jarpa ganó fama con sus investigaciones sobre los archivos desclasificados de los servicios secretos estadounidenses que iluminan la historia oculta de varios países latinoamericanos. Lo cierto es que luego del vernissage, el New York Times recogió el guante y le dedicó una nota a la exposición del Malba, donde dice: "Una gran parte de la información muestra la implicación de la CIA con las dictaduras de la región en las que murieron y por la fuerza 'desaparecieron' miles de personas durante los años 1970 y 1980". En la galería de retratos figuran líderes cuyas muertes aún resultan dudosas, como la del chileno Salvador Allende, cuyo suicidio todavía se discute.

De repente, el Museo de Arte Latinoamericano, con el feminismo aguerrido de Yoko y las denuncias de los crímenes de Voluspa, se ha vuelto un lugar propicio para el mitin político. A modo de pancartas, cuelgan por el espacio aéreo del hall los documentos que ilustran las brutalidades cometidas "En nuestra pequeña región" (título de la muestra), por los dictadores que nos tocaron en suerte. En ese mismo espacio están las copias de las obras minimalistas de Donald Judd, vertiente que Jarpa asocia visual (por el formato de las enmiendas) y moralmente a la política de la CIA.



Copias y falsificaciones

Allí, entre artistas y operadores culturales, la galerista Orly Benzacar comentó la fidelidad de la copia de una pintura, una imitación perfecta del original de Pablo Siquier realizada -con el consentimiento del artista- por su ayudante de taller. Cabe aclarar que Benzacar es la galerista de Siquier y que vende sus obras por varios miles de dólares y, que, por lo visto, no avala el chiste. "¿Cuál es la gracia?", preguntó. También en el Malba se habló del caso resuelto por el letrado Javier Negri. Cuatro galeristas fueron condenados por "defraudación a la propiedad intelectual" por ofrecer a la venta una copia -en este caso no autorizada- de un cuadro del surrealista Zdravko Du(1923-1989) que nunca llegaron a vender. Negri conoce las vueltas del casi siempre inasible mercado del arte y logró un fallo memorable, claro, si se tiene en cuenta que las "réplicas no autorizadas", falsificaciones al fin, abundan. "No se puede reproducir una obra de arte sin permiso del artista, (y mucho menos ponerla a la venta)," sostiene Negri y agrega que son una rareza los casos vinculados a la compraventa de obras de arte que llegan a Tribunales.

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