17 de octubre 2012 - 00:27

Acuerdan inicio de las clases el 25 de febrero

Frente a clásica pelea entre empresarios turísticos y autoridades educativas

Alberto Sileoni
Alberto Sileoni
En un posicionamiento que genera malestar en el sector turístico, el Ministerio de Educación de la Nación propuso a las provincias y a la Ciudad de Buenos Aires que el ciclo lectivo de 2013 comience el próximo 25 de febrero, para «renovar el objetivo de garantizar los 190 días de clase» anuales establecidos por el Consejo Federal de Educación.

Ayer recogieron el guante los gobiernos del bonaerense Daniel Scioli y del porteño Mauricio Macri, desde donde confirmaron que el retorno a las aulas en sus distritos se concretará ese día.

«Descontamos que va a haber alto consenso por parte de las distintas provincias con esta propuesta, porque el objetivo de todos los ministros de Educación es seguir profundizando el camino que venimos transitando para garantizar que cada año haya más días de clases», afirmó el titular de la cartera educativa, Alberto Sileoni.

Días atrás, los ministros del area de los distintos distritos se reunieron en Tucumán. «Hay un acuerdo en todo el país para que se pueda comenzar con el ciclo lectivo 2013 en la última semana de febrero», afirmó el jujeño Rodolfo Tecchi.

El cada vez más anticipado retorno a clases genera reacciones críticas en el sector turístico de distintas provincias, al ver nuevamente menguada la temporada por un febrero tajeado por el regreso a las aulas.

Ese planteo fue amplificado también por intendentes de localidades turísticas, preocupados por el impacto en sus arcas de la merma en el movimiento que genera el período vacacional. El reclamo tuvo su réplica además desde filas gremiales, a partir del golpe en la generación de puestos de trabajo.

De confirmarse finalmente la fecha blandida ayer por Educación (es, en rigor, potestad de las provincias), ese escenario se profundizará, ya que el regreso masivo a las escuelas este año y en 2011 fue el 28 de febrero.

En la práctica, todos coinciden que bajo este escenario la temporada estival virtualmente terminará el 15 de febrero para el grueso de los veraneantes, que bailan al ritmo de los tiempos escolares.

Intereses

«Sabemos que es posible acordar acciones para que los intereses turísticos no vayan en contra de los intereses del sistema educativo, y de la necesidad de tener cada vez más días de clase», instó Sileoni.

Un caso emblemático es el de la provincia de Buenos Aires, que cuenta con 4,7 millones de alumnos, cerca del 40% de la matrícula del país.

Allí jefes comunales de la Costa Atlántica -como Jorge Rodríguez Erneta (Villa Gesell), Jorge Paredi (Mar Chiquita) y Gustavo Pulti (General Pueyrredón)- le pidieron días atrás al gobernador Daniel Scioli que se respeten las jornadas de clase estipuladas «sin desactivar la temporada mucho antes».

«Agotaremos todos los caminos para a través del diálogo revertir esta situación; de no ser así, vamos a analizar la posibilidad de tomar algún tipo de medida que sirva para presionar», advirtió por su parte el secretario general de la CGT de Mar del Plata, Pedro Fernández, en medio de la efervescencia del sector.

En sintonía, la Asociación de Empleados de Casinos Nacionales remarcó que «es necesario que se atiendan los reclamos de los trabajadores de la Costa Atlántica, que desde hace dos años solicitan llevar a marzo el comienzo del ciclo lectivo».

«Antes la temporada duraba 90 días y ahora quieren achicarla a 40; es una medida muy perjudicial para el sector turístico», afirmó e tanto la secretaria general del Sindicato de Gastronómicos, Mercedes Morro. «Lo ideal sería que las clases comiencen el 15 de marzo para poder aprovechar todo el verano», dijo el presidente del Colegio de Martilleros de Mar del Plata, Miguel Ángel Donsini.

El malestar fue elevado ya de manera directa, y por distintas vías, a Scioli; al secretario de Turismo, Ignacio Crotto, y a la directora de Educación, Nora de Lucía.

No obstante, De Lucía ratificó en las últimas horas que las clases en territorio bonaerense se reiniciarán el 25 de febrero. «Vamos a seguir el mismo camino que Nación: dedicarle la última semana de febrero a la educación», afirmó, además de enfatizar que «el ciclo lectivo termina en las primeras semanas de diciembre» y que «por lo tanto, hay una temporada larga para aprovechar».

La fijación de un piso mínimo de jornadas anuales en las aulas fue en reacción a la escalada de paros docentes que ralearon durante años el ciclo lectivo. En 2004 el número fue definido en 180 días, mientras que en 2011 se elevó a 190 días.

Piso mínimo

«2011 fue el año de mayor cantidad de días de clases de la década y el ciclo lectivo 2012 será aún mejor; por eso -y para avanzar en estos logros- nos parece importante que en 2013, los últimos días de la semana de febrero estén dedicados a las clases», enfatizó Sileoni.

El ministro de Cristina de Kirchner remarcó además que «establecer un piso de 190 días de clases forma parte de un proceso y de un conjunto de políticas destinadas a seguir mejorando los aprendizajes: más días, más horas de clase, la distribución de netbooks y libros, la construcción de escuelas, la mejora de los salarios».

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