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Acusan a Asad de ocultar miles de crímenes con un crematorio
El Gobierno de Donald Trump les puso presión a Rusia e Irán, a los que reprocha proteger al dictador. Se aleja más un posible acuerdo geopolítico entre Washington y Moscú.
Indicios. Según la denuncia del Departamento de Estado, la falta de nieve en una zona de Saidnaya revela el funcionamiento de un horno crematorio en el que se hacen desaparecer los cuerpos de los prisioneros asesinados.
El representante de Departamento de Estado detalló que el régimen de Al Asad autorizó ejecuciones extrajudiciales en la prisión de Saidnaya, cerca de Damasco, cuya situación fue denunciada en febrero por Amnistía Internacional, que la definió como un "matadero humano" y habló de una "monstruosa campaña de atrocidades", con la posibilidad que hasta 13.000 personas hayan sido ejecutadas. Con todo, AI no habló de crematorios.
Además, el funcionario indicó que entre 65.000 y 117.000 personas fueron secuestradas en Siria entre 2011 y 2015 y que el régimen autorizó el ahorcamiento extrajudicial de miles de detenidos.
"Según varias fuentes, el régimen está acusado de matar hasta cincuenta detenidos al día en Saidnaya", explicó Jones, quien se hizo eco de informes de que muchos de esos cuerpos fueron enterrados en fosas comunes.
"Nosotros ahora creemos que el régimen sirio instaló un crematorio que puede acabar con cuerpos sin que queden muchas pruebas", aseguró Jones.
El responsable del Departamento de Estado confió en que estas pruebas lleven a Moscú a aumentar la presión sobre Al Asad para que se busque una solución política a la guerra civil siria, que incluya la salida del líder del país.
Según él, Rusia ayudó o dejó que el régimen sirio atacara un convoy de la ONU, destruyera el este de Alepo o utilizara armas químicas contra civiles en la provincia de Idlib, el 4 de abril pasado.
Es tiempo de que Rusia "ejerza su influencia para garantizar que estas horribles violaciones paren ahora mismo", concluyó.
Jones no quiso hablar de acción militar en respuesta a este crimen, como ocurrió cuando el presidente estadounidense, Donald Trump, ordenó bombardear el pasado abril una base aérea siria en respuesta a un ataque con armas químicas.
En tanto, el portavoz de la Casa Blanca, Sean Spicer, aseveró que "Siria no será segura y estable mientras Al Asad esté en el poder".
| Agencias EFE, ANSA y AFP |


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