12 de marzo 2012 - 00:00

Además de Moyano, Gobierno cambia también interlocutores empresarios

Carlos Tomada
Carlos Tomada
A días de comienzo de las paritarias de 2012, el Gobierno decidió encarar las negociaciones de este año no sólo cambiando sus principales interlocutores sindicales, sino también los empresarios. A partir de las discusiones que empezarán formalmente estas semana, pero que se irán profundizando en la última semana de marzo hasta fines de mayo, para el Ejecutivo cambiarán casi todos los paradigmas inaugurados en 2005 por Néstor Kirchner y su alianza con Hugo Moyano y la intervención del Ministerio de Trabajo de Carlos Tomada.

Desde el costado gremial, el camionero y su sindicato ya no serán los negociadores que el resto del movimiento obrero justicialista tomará como faro para acercarse al aumento de las paritarias que cierre; sino que los dos sindicatos aliados este año serán los poderosos e industriales Unión Obrera Metalúrgica (UOM) y el Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor (SMATA). Así, el metalúrgico Antonio Caló y Ricardo Pignanelli, ocuparán el rol laboral, económico y político de Moyano. La idea será que estos dos gremios, que ya están formalmente negociando sus paritarias, cierren un aumento con una cifra inferior al 20% (se descarta que se logrará, a cambio del compromiso de una negociación abierta para premios de fin de año por productividad).

Sin embargo los cambios no quedarán acá. El Ejecutivo también cambió los interlocutores empresarios, renovando el staff con el que Trabajo, y otros ministerios, tomarán como referencia para el cierre de las discusiones.

Hay tres casos concretos: los metalúrgicos, bancarios y, curiosamente, los camioneros. En el primer caso, y por indicación de Guillermo Moreno, este año aumentaría la presencia de los empresarios pymes metalúrgicos, hoy por hoy con inmejorable relación con el secretario de Comercio. Entre éstos se encuentran los fabricantes de electrodomésticos, artículos para la construcción, medianos metalúrgicos del Gran Buenos Aires y el interior del país y el resto de los afiliados a la Federación de Cámaras Industriales de Artefactos para el Hogar de la República Argentina (Fedehogar), la Cámara de la Pequeña y Mediana Industria Metalúrgica Argentina (CAMIMA), la Asociación de Fábricas de Componentes (AFAC) y la Cámara del Aluminio y Metales Afines (CAIMA). Muchos de los afiliados a estas cámaras forman parte de los habituales interlocutores y defensores radicales de Moreno, y cubrieron varios de los lugares disponibles en el chárter organizado por el secretario de Comercio para abrir el mercado angoleño.

Igualmente este resultado de negociaciones paritarias no implica un mal momento para los grandes actores de la siderurgia argentina. Tanto el grupo Techint como Aluar y Acíndar ven con buenos ojos tener un segundo plano en las discusiones de este año, ya que el acuerdo que se espera es de un aumento de menos del 20%.

El segundo sector importante donde se verán cambios en los interlocutores empresarios, será el financiero. En una no muy buena hora con el Gobierno, el banquero Jorge Brito de las entidades de capitales locales, dejará su lugar de principal referente en manos de Juan Carlos Fábrega, el presidente del Banco Nación. Será éste, en su rol de titular de ABAPRA, el que negociará la mayor parte de las paritarias y cerrará el acuerdo con foto incluida. Para el gremio de los bancarios no es una buena nueva. El sindicato ya estaba acostumbrada a Brito (incluso a enojarse con el banquero), y finalmente cerrar una acuerdo más o menos sólido. Igualmente será un buen año para el sector. El gremio donde el principal negociador es Sergio Palazzo, ya tiene cerrado un aumento anual cercano al 24%. El último sector donde habrá un recambio empresarial como interlocutor del Gobierno será en los camioneros, donde los transportistas de carga de mediana y larga distancia, tomarán la posta desplazando en parte a los empresarios más vinculados a los servicios y el comercio. Estos dos últimos, con buena relación con Moyano, fueron los principales negociadores en los últimos años. Sin embargo hubo un momento donde la situación cambió. Fue cuando a fines de 2011 y enero pasado, el camionero presionaba por el premio de fin de año; algo a lo que los empresarios de transporte industrial se negaron recurriendo al Estado para su defensa. El resultado fue bueno, y las relaciones continuaron sólidas hasta hoy.

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