27 de enero 2015 - 00:00

Adiós a la voz de Demis Roussos

El griego Demis Roussos, que inició su carrera junto con Vangelis, fue el cantante griego más popular en el mundo, superando inclusive la fama de colegas suyos como Georges Moustaki.
El griego Demis Roussos, que inició su carrera junto con Vangelis, fue el cantante griego más popular en el mundo, superando inclusive la fama de colegas suyos como Georges Moustaki.
Atenas - Una voz aguda de timbre inconfundible, un físico imponente y un repertorio edulcorado que trascendió las fronteras hicieron de Demis Roussos una estrella mundial. El cantante griego, que vendió más de 60 millones de discos, murió a los 68 años en Atenas tras una larga enfermedad, informaron ayer los medios locales. "Él y Nana Mouskouri, fueron los dos grandes artistas de la música popular griega, las dos voces que dieron a conocer el país", dijo ayer su gran amigo, el presentador Nikos Aliagas. Nacido el 15 de junio de 1946 en la ciudad de Alejandría, Artémios Ventouris Rousos vivió en Egipto. Su padre, un ingeniero griego, y su madre, una griega de ascendencia italiana, se trasladaron a Grecia durante la crisis del Canal de Suez en los años sesenta.

Ya en Atenas, junto al compositor griego Vangelis (Evangelos Papathanassiou) y el músico Loukas Sideras, Roussos fundó el grupo de rock Aphrodite's Child. La banda lanzó tres discos con éxitos como "Rain And Tears" o "I Want to Live". El tercero de ellos, el experimental "666", está considerado un clásico del rock progresivo. Aphrodite's Child se disolvió en 1972, y desde entonces Roussos emprendió la que luego sería una exitosa carrera solista.

Exitoso desde su primer sencillo, "We shall dance", que lo llevó a la cabeza de las listas de ventas, empezaría a encadenar éxitos durante las décadas de los setenta y ochenta: "Forever and ever", "Good bye my love, good bye", o "My only fascination". En Latinoamérica su primer éxito fue "My Reason" en 1972 y en España se hizo muy popular con la versión de "Forever and Ever" ("Siempre y para Siempre"). "Forever and Ever" fue usada por el director británico Mike Leigh en su obra televisiva de 1977 "Abigail's Party" y Roussos fue objeto también de un documental británico, "The Roussos Phenomenon".

A mediados de la década del ochenta editó un álbum en español, con temas como "My Friend the Wind" ("Mi amigo el viento"), "Velvet Mornings" ("Mañanas de terciopelo"), "When Im a kid" ("Cuando soy como un niño") y "Morir al lado de mi amor" .

Roussos cantó en decenas de países y dio innumerables conciertos: solo en 1975 realizó cinco giras, una cada mes y medio.

Con su melena, su barba espesa, y sus largas túnicas de colores vivos, Roussos cultivaba una imagen de patriarca ortodoxo desubicado. Su música siempre mantuvo las influencias orientales, y superó en mucho la fama de su compatriota Georges Moustaki, quien también cultivaba el perfil del errabundo (en especial en su canción "Le méteque", o "El extranjero"), pero que al revés de Roussos se dirigía a públicos más reducidos e intelectuales.

Roussos, sobre quien se tejieron varias leyendas urbanas (entre ellas, la de que se alimentaba de perros), cantaba en inglés, pero también en griego, español y francés. A partir de los años noventa, su carrera se frenó, debido en gran medida a sus problemas de salud. Sacó un último disco en 2009. "Demis Roussos tenía una voz soberbia. Siempre estaba contento, tan optimista como solo los griegos pueden serlo", declaró Nana Mouskouri en la cadena RTL. "Quiso aprender otros idiomas, respetar las otras culturas. Era un artista", aseguró. La ceremonia religiosa pública para dar el último adiós al cantante griego tendrá lugar el viernes en Atenas. Roussos deja dos hijos, Emilie y Cyril, este último también músico.

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