- ámbito
- Edición Impresa
Advierte el régimen de Gadafi: ‘‘Habrá ríos de sangre en Libia’’

La situación era de extrema gravedad e incierta al cierre de esta edición. Intensos disparos se escuchaban en barrios de Trípoli, mientras sirenas de ambulancias y bocinas de vehículos tornaban aún más caótica la sensación de los testigos que alcanzaban a dar su versión a medios extranjeros, sometidos a una estricta censura.
Saif al Islam Gadafi, al que muchos consideran el más presentable de los hijos del líder libio, afirmó por TV que el país está al borde de la guerra civil y atribuyó la responsabilidad a un «complot extranjero». «En este momento los tanques se desplazan en Bengazi conducidos por civiles. En Al Baida la gente tiene fusiles y numerosos depósitos de municiones fueron saqueados. Tenemos armas, el Ejército tiene armas, las fuerzas que quieren destruir a Libia tienen armas», lanzó Saif Gadafi.
«Destruiremos a los elementos de la sedición», advirtió, prometiendo «la formación de una comisión para crear una Constitución».
«El Ejército tendrá ahora un rol esencial para imponer la seguridad porque es la unidad y la estabilidad de Libia» que están en juego, declaró el hijo del dirigente libio.
«Libia está en una intersección. O nos ponemos de acuerdo hoy sobre las reformas, o no lloraremos 84 muertos sino miles y habrá ríos de sangre en toda Libia», afirmó Saif al Islam.
«Tomaremos las armas... lucharemos hasta la última bala», dijo. En varias ocasiones repitió el balance de 84 muertos por la violencia que comenzó el 15 de febrero y afirmó que los números de víctimas dados por la «prensa extranjera» eran «muy exagerados».
Saif al Islam Gadafi afirmó que «Libia no es Egipto o Túnez», en referencia a los dos países vecinos en donde sus dirigentes, Zine El Abidine Ben Alí y Hosni Mubarak, tuvieron que dejar el cargo por la presión de las protestas callejeras.
En un informe de Human Rights Watch, al menos 173 personas murieron desde que comenzaron las protestas el 15 de febrero. Pero se trataba de «un balance incompleto» pues «según fuentes médicas, se están usando armas pesadas contra los manifestantes», dijo Tom Porteous, portavoz de la ONG con sede en Nueva York.
El departamento de Estado norteamericano indicó que poseía informes creíbles que daban parte de «centenares» de muertos, y fuentes locales de la disidencia elevaban la cifra a más de 200.
El discurso amenazante del hijo de Muamar Gadafi generó un inmediato rechazo de los manifestantes. «Son solo amenazas que no frenarán la necesidad de libertad», dijo por teléfono a la cadena Ali Gebril, un «testigo y manifestante» de la revuelta, precisó CNN.
«Del hijo de Gadafi no escuchamos otra cosa que el mensaje de siempre que el régimen repite hace años: promesas y amenazas.
Pero la gente esta vez comprendió, halló el coraje de salir a la calle y las mismas amenazas no la frenará», afirmó Gebril.
Antes del discurso del hijo de Gadafi, Akram Al-Warfali, jefe de la tribu Al-Warfala, una de las más importantes de Libia, le había pedido al virtual jefe de Estado que «abandone» el país. Warfali, cuya tribu reside en el sur libio, dijo: «Nosotros decimos al hermano (Gadafi) que no es más un hermano.
Le decimos que abandone el país», dijo el dirigente a Al Yazira. La misma cadena satelital árabe, que ayer sufrió bloqueos en su señal en el país, informó que el jefe de la tribu Al-Zuwaya amenazó con frenar la exportación de petróleo si el régimen de Gadafi no pone fin a la «represión de los manifestantes».
Faraj al Zuwaya prometió: «Cerraremos las exportaciones de petróleo hacia los países occidentales en 24 horas» si no cesa la violencia y la «represión de los manifestantes».
Por Twitter y diversas vías se echó a rodar la versión de que Gadafi había abandonado el país rumbo a la Venezuela de su aliado Hugo Chávez. «Es falso», aseguraron fuentes oficiales venezolanas a la agencia AFP.
Un blog de la cadena satelital Al Yazira que citó al embajador libio en China, Husein Sadiq al Musrati, ratificó la versión.
Agencias AFP, EFE, Reuters,
DPA, ANSA.


Dejá tu comentario