Tegucigalpa - Ignorando las protestas que claman fraude y los llamados de la OEA a realizar nuevas elecciones, el presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, insistió ayer en su triunfo en los recientes comicios mientras que la oposición advirtió sobre una posible guerra civil.
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"Como ciudadano y presidente electo de todos los hondureños acepto con humildad la voluntad del pueblo", dijo Hernández en un mensaje transmitido en cadena nacional de radio y televisión. "A los que participamos en la pasada contienda electoral solamente nos queda acatar la voluntad popular expresada libremente", agregó el abogado de 49 años, candidato a la reelección por el derechista Partido Nacional, sin aludir a la solicitud del secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, que propuso repetir los comicios del 26 de diciembre.
Al menos 24 personas, incluidos dos policías, fallecieron en las protestas a lo largo de Honduras desde que la oposición de izquierda aseguró que hubo fraude, dijo ayer el Comité de Detenidos-Desaparecidos en Honduras (COFADEH).
A diferencia de lo ocurrido el lunes, en la capital Tegucigalpa no hubo bloqueos de rutas ni incidentes ayer. Sin embargo, las vías hacia el litoral Atlántico; a la ciudad de San Pedro Sula, al norte; y a Puerto Cortés, el mayor terminal marítimo del país, amanecieron bloqueadas.
Salvador Nasralla, quien según cifras oficiales perdió por apenas 1,53 puntos porcentuales después de una larga pausa en los resultados en la que se erosionó repentina y sostenidamente su ventaja, advirtió que Honduras se encamina hacia una guerra civil.
"Está al borde de un abismo de violencia generalizada, con graves pérdidas de vidas y graves violaciones de los derechos humanos. Honduras corre el riesgo de caer en una guerra civil con consecuencias imprevistas en la región centroamericana", dijo desde Washington.
"La salida a esta situación requiere definir tres puntos claros: cuándo, cómo y bajo qué condiciones tendremos la posibilidad más inmediata para las nuevas elecciones presidenciales", agregó Nasralla, quien, no obstante, aceptó una invitación del Gobierno para dialogar.
Más tarde, el expresidente Manuel Zelaya, aliado del opositor y número dos de su alianza partidista, llamó a seguir protestando en las calles hasta que se reconozca el triunfo del presentador de televisión. "El pueblo tiene derecho a la insurrección", dijo en una conferencia de prensa luego de asegurar que impugnarían los resultados ante las autoridades electorales, "aunque sin tener ninguna esperanza de que nos favorezca".
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