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Aerolíneas pierde más, y los gremios se pelean
Este galimatías de siglas no llega a ocultar la profunda división entre los trabajadores de Aerolíneas Argentinas y la gravedad de la crisis que la atraviesa. Así, Ricardo Frecia (AAA), Edgardo Llano (APA) y Raúl Fernández (UPSA) decidieron apoyar a Jorge Pérez Tamayo (APLA, piloto presidencial) en su histórica guerra contra Ricardo Cirielli, ex subsecretario de Transporte Aerocomercial y actual secretario general de APTA.
Denuncia
Tal como había publicado hace más de un mes este diario, Cirielli, que se fue del Gobierno muy peleado con el entonces secretario Ricardo Jaime -y, por carácter transitivo, con sus mandantes, el matrimonio Kirchner-, denunció que los pilotos «sabotean» la operación de Aerolíneas, «inventando» fallas que impedirían la partida de los vuelos. Pérez Tamayo le respondió aduciendo que esas fallas son reales y se deben al mal mantenimiento que realizan los técnicos en tierra.
Así las cosas, Pérez Tamayo logró sumar a su causa a los otros tres gremios y a Juan Pappalardo, el opositor que tiene Cirielli en APTA y que fue expulsado del gremio. En diálogo con este diario, Frecia dijo: «Vemos con mucha preocupación esta situación: Aerolíneas no repunta y muchas veces los tripulantes de cabina quedamos en el medio de la disputa entre pilotos y técnicos. De todos modos, creemos que Cirielli es un personaje muy complicado». El sindicalista agregó: «Esperamos un rápido golpe de timón en Aerolíneas, conocer cuál es el nuevo plan de negocios, que se eficientice el funcionamiento de la empresa, que se fijen pautas para el cumplimiento de los horarios de vuelos y que éstos se programen de manera realista, con los aviones que efectivamente estén en condiciones de cumplir esas frecuencias».
Todas estas condiciones todavía no asoman en el horizonte: Aerolíneas sigue perdiendo u$s 3 millones diarios, y los ahorros se producen con cuentagotas. A la difícilmente defendible medida de despedir a 25 pilotos «carneros» (se negaron a plegarse a las huelgas salvajes de APLA que terminaron en la estatización de la empresa) se sumó ayer un convenio con la Fuerza Aérea para dejar de pagar el alquiler de espacio para estacionar cuatro «jumbos» Boeing 747-200, que ya no volverán a volar. ¿La economía por esa medida? Apenas u$s 120.000 mensuales. Demasiado po-
co para una canilla por la que se drenan u$s 90 millones cada 30 días.


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