Afirman que Arabia Saudita admitirá el asesinato del periodista

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El reino aludiría a un interrogatorio que se salió de control. Trump habló de “asesinos solitarios”.

Washington - Arabia Saudita se prepara para admitir que el periodista Jamal Khashoggi murió como resultado de un interrogatorio que terminó fuera de control, dijo ayer la cadena CNN, que citó dos fuentes anónimas.

Una de ellas advirtió que el reporte está siendo preparado todavía y que podría cambiar. La otra dijo que el mismo concluirá probablemente que la operación de arresto e interrogatorio fue realizada sin permiso y que los implicados deberán responder por su responsabilidad en los hechos, afirmó el canal de noticias.

De acuerdo con la información, la idea del régimen teocrático de Riad es explicar que el operativo estaba destinado a trasladar desde Turquía al disidente, que desapareció en Estambul.

La versión sobre ese tipo de reconocimiento por parte de Arabia Saudita parece compatible con los dichos de ayer del presidente estadounidense, Donald Trump, quien señaló tras hablar con el rey Salman que la muerte del periodista pudo deberse a la acción de "asesinos solitarios", sin control oficial.

Asimismo, el jefe de la Casa Blanca afirmó que enviará a ese país, aliado de Estados Unidos en Medio Oriente, a su secretario de Estado, Mike Pompeo.

Mensaje. Donald Trump se mostró activo en Twitter en la crisis por el asesinato del periodista saudita. El Congreso le exige sanciones a Riad.

Trump dijo que Salman el rey negó "cualquier conocimiento de cualquier cosa que pudiera haber pasado" con Khashoggi y que le dijo que su Gobierno trabaja en forma estrecha con Turquía en el caso.

"No sabía realmente. Quizás, aunque no quiero meterme en su mente, pero eso me pareció, pudieron ser asesinos solitarios. ¿Quién sabe?".

Trump no dio evidencias que apoyen esa teoría.

Riad ha negado insistentemente haber matado a Khashoggi y denunció tales aseveraciones como "mentiras" al asegurar que abandonó el edificio poco después de entrar.

La Policía turca realizó ayer una revisión en la sede consular.

Khashoggi, residente en Estados Unidos, columnista de The Washington Post y destacado crítico del poderoso príncipe heredero saudita, Mohamed bin Salman, desapareció el 2 de este mes tras entrar al consulado saudita en Estambul para obtener unos documentos de matrimonio. Funcionarios turcos indicaron que creen que fue asesinado allí y que su cuerpo fue sacado del lugar.

El caso provocó fuertes protestas internacionales contra Riad, el mayor exportador de petróleo del mundo, con más medios de comunicación y ejecutivos retirándose de la conferencia "Davos en el desierto", prevista para el 23-25 de octubre, que se había convertido en la principal muestra para promocionar las visiones reformistas del príncipe Mohamed.

Aunque los organizadores dijeron ayer que la conferencia continuará, los sauditas cancelaron una recepción diplomática anual en Washington programada para fines de esta semana.

El caso es una piedra en el zapato en la relación entre Estados Unidos y el reino sunita, principal contrapeso regional del Irán chiita, y el Congreso está presionando con fuerza a Trump para que anuncie sanciones.

El senador republicano Marco Rubio, de la Comisión de Relaciones Exteriores, dijo que si resulta que Arabia Saudita sabía o está involucrado en el caso y el presidente de Estados Unidos no toma medidas duras contra Riad, el Congreso lo hará.

Tales medidas, precisó Rubio, deben incluir el acuerdo multimillonario por la venta de armas a los saudíes que hasta ahora Trump dijo que no quiere bloquear.

"No podemos ser una voz de los derechos humanos en cualquier parte del mundo si permitimos que una situación como esta continúe sin hacer nada", dijo a la CBS.

"Riad -agregó- es un estímulo clave contra la influencia iraní en la región, pero no podemos renunciar a nuestro compromiso con los derechos humanos".

Agencias Reuters, ANSA y AFP

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