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Afirman que Francia apoyó la revuelta a cambio de petróleo
El presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, fue el anfitrión de una cumbre en París para respaldar la transición en Libia. Temiendo quedarse fuera del reparto de negocios de la posguerra, participaron incluso los Estados que no apoyaron la intervención de la OTAN, como China, Rusia y Brasil.
Poco antes de la Conferencia, el periódico de izquierda publicó una carta fechada el 3 de abril en la cual la disidencia dice haber firmado un «acuerdo que atribuye el 35% del crudo a los franceses a cambio de su apoyo total y permanente». La misiva, de la cual Libération publica una copia, lleva membrete del «Frente Popular para la Liberación de Libia» y está dirigida al emir de Catar.
«Nunca escuché hablar de ese Frente», respondió Mansur Sayf al Nasr, enviado especial del Consejo Nacional de Transición (CNT) en París. «Todos los documentos, todos los tratados válidos son firmados por el CNT», indicó el representante de los rebeldes en Francia antes de indicar que cualquier otro documento no tiene validez.
Interrogado ayer por la radio francesa RTL, el ministro francés de Relaciones Exteriores, Alain Juppé, dijo que desconoce una carta de esa índole, aunque consideró «lógico» que los países que apoyaron a los rebeldes sean privilegiados a la hora de la reconstrucción.
«No somos los únicos. Los italianos, los estadounidenses también están en Libia. Nos han criticado porque esta operación en Libia cuesta mucho dinero, pero es una inversión a futuro», agregó de modo llamativo. «Una Libia democrática será un país que se va a desarrollar, será un factor de estabilidad, de seguridad, de desarrollo para la región», precisó. La reacción de su par de Energía, Eric Besson, también sorprendió, al afirmar que «no sería chocante que Francia sea reconocida por su rol en la caída de Gadafi».
Mérito
Los contratos petroleros en Libia serán atribuidos «por mérito, no por favoritismo político», indicó a su turno Guma al Gamati, representante del CNT en Reino Unido. «El sector petrolero será dirigido de una manera transparente y los contratos se atribuirán por mérito, no por favoritismo político», declaró.
El representante del CNT en la capital británica recordó que en los últimos 15 años varias empresas habían trabajado consistentemente en Libia, y citó a la británica BP, la francesa Total, la italiana ENI, la española Repsol y las principales compañías estadounidenses.
«Su historial, experiencia y conocimiento del sector petrolero libio los coloca en una buena posición, pero el principio seguirá siendo que los contratos se atribuirán por mérito y competitividad», insistió Gamati.
Libia, cuarto productor de África, producía 1,6 millón de barriles diarios antes del inicio de la rebelión, según la Agencia Internacional de
la Energía (AIE). El país tiene también las mayores reservas de crudo del continente africano, estimadas en 44 millones de barriles.
Esta versión se conoció en el marco de la Conferencia de Amigos por Libia. Delegaciones de sesenta países y organizaciones internacionales, que incluyeron a naciones opuestas o con reticencias en el pasado a la intervención militar, mostraron ayer un frente común que comenzó con el anuncio de devolverle al país los bienes bloqueados por la resolución del Consejo de Naciones Unidas.
De manera «inmediata», según dijo el presidente Sarkozy, serán descongelados u$s 15.000 millones, y el resto -unos 35.000- será puesto a disposición de las autoridades rebeldes «lo antes posible». Se debe poner en marcha un proceso de «reconciliación y perdón»; no se puede hacer nada sin paz ni perdón», afirmó.
Vuelta de página
«Vamos a dar vuelta la página de la dictadura, de los combates y abrir una nueva era de cooperación con Libia», dijo Sarkozy, que co-preside el encuentro con el primer ministro británico David Cameron y a la que asisten la jefa de Gobierno alemán, Angela Merkel, y sus homólogos de Canadá, Stephen Harper, de España, José Luis Rodríguez Zapatero, y el emir de Qatar.
También participan el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon; su par de la Liga Árabe, Nabil al Arabi; los jefes de la diplomacia de Francia, Alain Juppé, de Estados Unidos, Hillary Clinton y de Turquía, Ahmet Davutoglu.
Por América Latina participan el embajador de Brasil en Egipto, Cesario Melantonio, y el embajador de Colombia ante la ONU, Néstor Osorio.
Brasil, China, Rusia y Alemania fueron tres de los cinco países que se abstuvieron en marzo pasado en la votación de la resolución 1973 de la ONU que dio paso a la intervención militar en Libia bajo mando de la OTAN.
Agencias AFP, ANSA, EFE, Reuters y DPA


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