El partido entre Aldosivi y Lanús comenzó con más de 15 minutos de retraso, después de que Pablo Lugüercio recibiera una agresión por parte del público granate, en un encuentro que se disputó con público visitante. Durante la entrada en calor que el plantel del Tiburón estaba realizando en un sector del campo de juego, cerca de donde se ubicaban unos 300 hinchas, el delantero recibió una pedrada en su rostro, a pocos centímetros del ojo derecho. Tras ser atendido por el cuerpo médico y con el visto bueno del jugador, el árbitro Ariel Penel decidió comenzar el partido.
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