19 de enero 2016 - 00:00

Agresivo debate demócrata

 Washington - Hillary Clinton sacó toda su artillería para atacar a su gran rival por la nominación presidencial demócrata, el senador Bernie Sanders, en el último debate antes del inicio del período de elecciones primarias en Estados Unidos.

La madrugada de ayer, la exsecretaria de Estado y el senador por Vermont protagonizaron en el teatro Gaillard Center de Charleston (Carolina del Sur) un vibrante careo de dos horas, centrado sobre todo en asuntos de política nacional. El tercer aspirante el liza, el exgobernador de Maryland Martin O'Malley, que va muy rezagado en las encuestas, casi quedó relegado a un discreto papel de convidado de piedra.

El debate, emitido por la cadena NBC, tuvo lugar a dos semanas de los "caucus" (asambleas populares) en el estado de Iowa, que se desarrollarán el 1 de febrero y constituyen el punto de salida de la temporada de elecciones primarias en Estados Unidos

Con esa gran cita en el horizonte, Clinton abandonó la cordialidad de debates anteriores y trató de desacreditar a Sanders, en un claro reflejo del nerviosismo de la favorita por el reciente avance en las encuestas del veterano senador, de 74 años, por quien prácticamente nadie apostaba hace meses. Según Real Clear Politics (RCP), que elabora una media de todos los sondeos, la exprimera dama sólo aventaja en Iowa en 4 puntos al senador, que se impone a su adversaria por 6 puntos en New Hampshire, segundo estado que celebra primarias.

Clinton echó en cara a Sanders sus vaivenes en cuestiones como el control de armas para evitar los tiroteos masivos que sufre Estados Unidos, o la salud.

"El senador votó con la Asociación Nacional del Rifle (NRA), con el lobby de las armas, muchas veces. Votó por la inmunidad de los fabricantes y vendedores de armas", afirmó. También acusó a Sanders -quien se define como un "demócrata socialista"- de querer "romper" la reforma sanitaria del presidente Barack Obama.

El senador, que votó en su momento a favor de "Obamacare", tildó de "sandez" la acusación de Clinton y subrayó que su "propuesta" consiste en "proveer de cuidado sanitario a toda la gente". "No voy a romper la ley. Ayudé a redactarla. La voy a mejorar", subrayó el precandidato, que defiende la creación de un sistema sanitario universal que pretende financiar con una subida de impuestos, y que ahorraría gastos a la clase media.

Sanders respondió los embates de Clinton presentándola como defensora del statu quo que aceptó cientos de miles de dólares en honorarios de Wall Street para hablar como exsecretaria de Estado. "No acepto dinero de los grandes bancos. No recibo honorarios personales de Goldman Sachs para ser orador", dijo el senador de Vermont y agregó: "Tengo grandes dudas cuando la gente recibe dinero de Wall Street".

El duelo dejó entrever también dos estilos: Clinton como una candidata con la "experiencia y la preparación" necesaria para asumir la Presidencia, y Sanders como el líder de una "revolución política" que busca "transformar este país".

Agencias EFE y Reuters

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